musador
esperando...
El temblor que adivino de tu pluma,
bajo tu limpio verso que perfecto
paréceme esconder en lo correcto
del corazón la más ardiente espuma,
y la limpia metáfora que suma,
con el jugo sutil del intelecto,
su encrucijada al borde del trayecto
sumiendo mis alcances en la bruma
son mojones distantes del camino
que, al ascender a la lejana cumbre,
recorre en pormenor nuestras arterias,
son candelas que acercan con su lumbre
los tesoros que quiso nuestro sino
que lleguen a paliar nuestras miserias.
Nota. Quizás a algunos lectores les llame la atención el «lleguen» del último verso, en lugar de «llegaran». Es un «argentinismo» que me he permitido.
Nota. El esquema de rimas de los tercetos, un poco inusual, ocupa, según el excelente artículo de Dorothy Clarke «Tiercet rimes in the golden age sonnet», el tercer lugar en las preferencias del siglo de oro, con un 6.24% (el primero es CDE CDE, con 52%, el segundo CDC DCD, con 31%).
bajo tu limpio verso que perfecto
paréceme esconder en lo correcto
del corazón la más ardiente espuma,
y la limpia metáfora que suma,
con el jugo sutil del intelecto,
su encrucijada al borde del trayecto
sumiendo mis alcances en la bruma
son mojones distantes del camino
que, al ascender a la lejana cumbre,
recorre en pormenor nuestras arterias,
son candelas que acercan con su lumbre
los tesoros que quiso nuestro sino
que lleguen a paliar nuestras miserias.
Nota. Quizás a algunos lectores les llame la atención el «lleguen» del último verso, en lugar de «llegaran». Es un «argentinismo» que me he permitido.
Nota. El esquema de rimas de los tercetos, un poco inusual, ocupa, según el excelente artículo de Dorothy Clarke «Tiercet rimes in the golden age sonnet», el tercer lugar en las preferencias del siglo de oro, con un 6.24% (el primero es CDE CDE, con 52%, el segundo CDC DCD, con 31%).
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