martamarques
Poeta adicto al portal
Licuado de demencia
La perversa resaca de la curda,
vomitivo revuelto desencuentro,
busca extremos remotos por adentro
de perpetua vivencia tan absurda.
Un colapso tan cálido que aturda,
cual certera saeta al epicentro,
insondable entelequia del encuentro
de presencia alcohólica palurda.
Embotada secuela disconforme,
el ocaso de luna trajo amencia
en un caos de luz diversiforme.
Revulsivo licuado de demencia,
deformado sopor canceriforme,
que mitiga el dolor o lo potencia.
Marta Marques
La perversa resaca de la curda,
vomitivo revuelto desencuentro,
busca extremos remotos por adentro
de perpetua vivencia tan absurda.
Un colapso tan cálido que aturda,
cual certera saeta al epicentro,
insondable entelequia del encuentro
de presencia alcohólica palurda.
Embotada secuela disconforme,
el ocaso de luna trajo amencia
en un caos de luz diversiforme.
Revulsivo licuado de demencia,
deformado sopor canceriforme,
que mitiga el dolor o lo potencia.
Marta Marques
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