Dalia Gothiik Angel
Poeta recién llegado
Las lágrimas caen solas por mi cara manchándome la piel del dolor y la angustia que en la noche de ayer sentí por no saber controlar el impulso de la rabia.
Tirada en mi habitación cual muñeca de trapo pensé en cuantas palabras te dije o cuanto silencio te di como respuesta. Y no te merezco a mi lado, no debí raptarte del cielo lleno de campanas. Estoy en un Infierno de llamas y banderas negras y de lluvia constante mojándome sin cesar.
No puedo pensar con claridad. Pero cuando tú llegas, es como si todo lo malo se escapara de tu luz como sombras negras.
Tú eres la sonrisa que me falta y yo el muro que no te dejará caer.
Tirada en mi habitación cual muñeca de trapo pensé en cuantas palabras te dije o cuanto silencio te di como respuesta. Y no te merezco a mi lado, no debí raptarte del cielo lleno de campanas. Estoy en un Infierno de llamas y banderas negras y de lluvia constante mojándome sin cesar.
No puedo pensar con claridad. Pero cuando tú llegas, es como si todo lo malo se escapara de tu luz como sombras negras.
Tú eres la sonrisa que me falta y yo el muro que no te dejará caer.