Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llego a los días de frecuentes extravíos
Llego a los días
de frecuentes extravíos,
tomas mis manos,
no quieres qué el frío
de los años
me congele y ponga
escarcha
en mis sienes, acercas
a mí tu piel
y mis sentidos de pájaro
noctámbulo
buscan las rutas de tu
cuerpo, que siempre
deseo.
Entrando al sueño
ahuyentó lo desconocido
que pone en duda
mi razón, oteo en la vigilia
el lugar de florestas
exquisitas y aguas celestes
donde contigo
amada podamos descansar
en nuestro antiguo
hogar hasta emprender
un nuevo viaje, hacia
algún mundo
donde los seres superiores
han pacificado
al odio, con el rocío del amor.
Llego a los días
de frecuentes extravíos,
tomas mis manos,
no quieres qué el frío
de los años
me congele y ponga
escarcha
en mis sienes, acercas
a mí tu piel
y mis sentidos de pájaro
noctámbulo
buscan las rutas de tu
cuerpo, que siempre
deseo.
Entrando al sueño
ahuyentó lo desconocido
que pone en duda
mi razón, oteo en la vigilia
el lugar de florestas
exquisitas y aguas celestes
donde contigo
amada podamos descansar
en nuestro antiguo
hogar hasta emprender
un nuevo viaje, hacia
algún mundo
donde los seres superiores
han pacificado
al odio, con el rocío del amor.