Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Gracias a Dios, reimos bastante más de lo que lloramos, pero las lágrimas dejan surcos en el alma que permanecen inborrables al paso del tiempo. Tiene razón, todos lloramos. Un hermoso poema, lleno de verdad, y vestidos con la elegancia y belleza de su pluma.
Gracias amigo Antonio por visitar mis letras, tu comentario es excepcionalmente hermoso, gracias. Abrazos cordiales.