Llovia

scarlata

Poeta veterano en el portal.
La lluvia fue una excusa para volver
a tocar tu mano después del tiempo.
Llovía tanto que la ciudad se hizo agua
y, durante unas horas,
el mundo mojó su rostro de acero.
Llovía sobre una ciudad de paso
que lo sabía todo de nosotros.
Conocía el agua nuestro paradero
inútil, cuando nos mirábamos
por encima de las tazas de café caliente.
Y a ratos, ni siquiera nos mirábamos
por miedo a que amaneciera sin luz
sobre la misma calle que empapó
de deseo el pasado.
Luego te invité a dormir sobre mi cuerpo,
a pesar de saber
que por la mañana no llovería.
Y que el mundo amanecería seco de almohadas.
 
Tus poemas exuden una cualidad transmigratoria. Es una metáfora completa. Me fascina tu poesía, scarlata.
 
La lluvia fue una excusa para volver
a tocar tu mano después del tiempo.
Llovía tanto que la ciudad se hizo agua
y, durante unas horas,
el mundo mojó su rostro de acero.
Llovía sobre una ciudad de paso
que lo sabía todo de nosotros.
Conocía el agua nuestro paradero
inútil, cuando nos mirábamos
por encima de las tazas de café caliente.
Y a ratos, ni siquiera nos mirábamos
por miedo a que amaneciera sin luz
sobre la misma calle que empapó
de deseo el pasado.
Luego te invité a dormir sobre mi cuerpo,
a pesar de saber
que por la mañana no llovería.
Y que el mundo amanecería seco de almohadas.


Esta lluvia cómplice la he sentido como propia. Pronto lloverá de nuevo y la melancolía con su belleza crepuscular nos atrapará una vez más. Sobra decir que me ha encantado tu poema. Besos.
 
La lluvia fue una excusa para volver
a tocar tu mano después del tiempo.
Llovía tanto que la ciudad se hizo agua
y, durante unas horas,
el mundo mojó su rostro de acero.
Llovía sobre una ciudad de paso
que lo sabía todo de nosotros.
Conocía el agua nuestro paradero
inútil, cuando nos mirábamos
por encima de las tazas de café caliente.
Y a ratos, ni siquiera nos mirábamos
por miedo a que amaneciera sin luz
sobre la misma calle que empapó
de deseo el pasado.
Luego te invité a dormir sobre mi cuerpo,
a pesar de saber
que por la mañana no llovería.
Y que el mundo amanecería seco de almohadas.


¿Qué podría decir sobre tu lluvia? Magnífico.

Un beso desde mi bahía.
 
querida amiga siempre encuentro refugio en tus versos llenos
de ternura y melancolia, suaves como frágiles copos de nieves.
en verdad me encanta leerte...
 
.............................................................................
Llovía tanto que la ciudad se hizo agua
y, durante unas horas,
el mundo mojó su rostro de acero.
Llovía sobre una ciudad de paso
que lo sabía todo de nosotros.


...............................................................................

La lluvia suele interponer lupas y cataratas entre los avatares del tiempo. Abrillanta y desdibuja con su magia, a los paraderos inútiles. La lluvia, querida Carmen, sabe casi todo de vos y por eso cuando llega, se vuelve Poesía de tu mano.

Que tu decir poético nos sorpenda siempre sin paraguas.


Un abrazo, Niña de Tintas y de Lluvias.
 
Que bonito!

Excelentes palabras para hablar del reencuentro

Aunque no soy nadie y no soy quien para dar un juicio de valor sobre texto de cualquier ser humano me parece que algunos saltos de linea del texto le restan algo de interpretacion. si es deliverado ese asunto, mil excusas

gusto leer a los que saben escribir

Buen dia
^_^
 
La lluvia fue una excusa para volver
a tocar tu mano después del tiempo.
Llovía tanto que la ciudad se hizo agua
y, durante unas horas,
el mundo mojó su rostro de acero.
Llovía sobre una ciudad de paso
que lo sabía todo de nosotros.
Conocía el agua nuestro paradero
inútil, cuando nos mirábamos
por encima de las tazas de café caliente.
Y a ratos, ni siquiera nos mirábamos
por miedo a que amaneciera sin luz
sobre la misma calle que empapó
de deseo el pasado.
Luego te invité a dormir sobre mi cuerpo,
a pesar de saber
que por la mañana no llovería.
Y que el mundo amanecería seco de almohadas.


un placer leerte, saluditos
 
Me gusto la calidez con que lo narras. Como adviertes los factores externos y, a la vez, los dejas a un lado, haciendo tuyo (poema) solo aquello que mejor explica las influencias que entretejen tu mundo. Aquí el agua no es fría, como podría suponerse, y menos, un obstáculo. Aquí la lluvia es el conducto. Luego, claro…ese amanecer seco de almohadas!!! A nadie podía habérsele ocurrido, solo a ti! BRAVO!
Me lie un poco...pero eso es culpa tuya...Jajaja
 
Es un poema de amor es cierto, pero en el interior he encontrado una cierto reflejo de tristeza y nostalgia, quizá sea yo y mis propias sensaciones entre la lluvia.

Un beso

Eugenio
 
La lluvia fue una excusa para volver
a tocar tu mano después del tiempo.
Llovía tanto que la ciudad se hizo agua
y, durante unas horas,
el mundo mojó su rostro de acero.
Llovía sobre una ciudad de paso
que lo sabía todo de nosotros.
Conocía el agua nuestro paradero
inútil, cuando nos mirábamos
por encima de las tazas de café caliente.
Y a ratos, ni siquiera nos mirábamos
por miedo a que amaneciera sin luz
sobre la misma calle que empapó
de deseo el pasado.
Luego te invité a dormir sobre mi cuerpo,
a pesar de saber
que por la mañana no llovería.
Y que el mundo amanecería seco de almohadas.


Vuelvo a ecipsarme con tus versos un placer leerte un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba