Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Quizás, amor, no te interese
ser la costilla de mis huesos;
no soy perfecto ni normal,
de tantos cosas adolezco
que se me olvida el equipaje
siempre que parto hasta tu encuentro.
Hasta desnudo salgo a veces
para cubrirme con tus besos
y que tus labios me acaricien
con el calor de tus adentros.
Llegué un agosto caluroso,
nací sin ropa y persevero;
nada traía cuando vine
y aquí me encuentro con lo puesto.
No soy ardiente si me apago
pero al arder busco mi fuego
y entre las llamas soy feliz
cuando me encuentro un buen incendio.
No soy perfecto, ya te dije,
pero no dudes, soy sincero.
ser la costilla de mis huesos;
no soy perfecto ni normal,
de tantos cosas adolezco
que se me olvida el equipaje
siempre que parto hasta tu encuentro.
Hasta desnudo salgo a veces
para cubrirme con tus besos
y que tus labios me acaricien
con el calor de tus adentros.
Llegué un agosto caluroso,
nací sin ropa y persevero;
nada traía cuando vine
y aquí me encuentro con lo puesto.
No soy ardiente si me apago
pero al arder busco mi fuego
y entre las llamas soy feliz
cuando me encuentro un buen incendio.
No soy perfecto, ya te dije,
pero no dudes, soy sincero.