• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Los Caminos De La Muerte

ONICE

Poeta fiel al portal

1139599745_f.jpg



Infancia, tú que rugías loca de rabia,
por haber desaparecido, y en tu furia,
encontrabas nostalgia con cruel designio.
Contemplabas ahora la nueva vida.
Y alejándote, vuelves sonriendo.


Juventud, tú que creíste ser madura,
consciente y elevada.
Sólo por tener oportunidades
y hacer saber que sabías, de tu desperdicio.


Madurez, llorosa por ser o no serlo.
No veías alegrías en las horas inadecuadas.
Y eras estorbo, mentira, vida frustrada.
Gemías por no entenderlo todo...


Senectud, entre repugnante y rechazo.
Oculta, como acusada cobarde.
Quisiste ser invertida, esperar, no ser nadie.
Acostumbrada a no salir o a salir un poco tarde,
transformando tu virtud, ante un gesto resignado.
Te acercas triunfante, lenta, sorprendida...
Sólo para ver si soy yo la que envejezco
o tú la rejuvenecida.


Muerte, íntimo consuelo. Desgarrador motivo.
Extraña, tan natural, tan misteriosa...
Rozabas y seguías rozando posibilidades.
Odiada a veces, siempre temible.
Fuíste retraída y cruel en casos de venganza.


Has venido, vuelves a tocarme. Y a tu paso
quieres gritar con tu voz menos violenta
que es muerte.


Muerte serás. Pero incluso tú... podrás esperar.


ONICE
 
Última edición:



Infancia, tú que rugías loca de rabia,
por haber desaparecido, y en tu furia,
encontrabas nostalgia con cruel designio.
Contemplabas ahora la nueva vida.
Y alejándote, vuelves sonriendo.


Juventud, tú que creíste ser madura,
consciente y elevada.
Sólo por tener oportunidades
y hacer saber que sabías, de tu desperdicio.


Madurez, llorosa por ser o no serlo.
No veías alegrías en las horas inadecuadas.
Y eras estorbo, mentira, vida frustrada.
Gemías por no entenderlo todo...


Senectud, entre repugnante y rechazo.
Oculta, como acusada cobarde.
Quisiste ser invertida, esperar, no ser nadie.
Acostumbrada a no salir o a salir un poco tarde,
transformando tu virtud, ante un gesto resignado.
Te acercas triunfante, lenta, sorprendida...
Sólo para ver si soy yo la que envejezco
o tú la rejuvenecida.


Muerte, íntimo consuelo. Desgarrador motivo.
Extraña, tan natural, tan misteriosa...
Rozabas y seguías rozando posibilidades.
Odiada a veces, siempre temible.
Fuíste retraída y cruel en casos de venganza.


Has venido, vuelves a tocarme. Y a tu paso
quieres gritar con tu voz menos violenta
que es muerte.


Muerte serás. Pero incluso tú... podrás esperar.


ONICE


Poema intenso...pasando por todas las etapas de la vida...desgarrador hasta la muerte...Un saludo cariñoso Onice
Ana
 
Que fuerte tus letras,pero como me ves, sigo tras ellas es agradable leerte amiga, un abrazo
 
Desgarrador y certero. Lo entiendo por que lo comparto. Coincidimos en sensaciones sobre la vida y por que no sobre la muerte. Gracias por colgarlo.
 



Infancia, tú que rugías loca de rabia,
por haber desaparecido, y en tu furia,
encontrabas nostalgia con cruel designio.
Contemplabas ahora la nueva vida.
Y alejándote, vuelves sonriendo.


Juventud, tú que creíste ser madura,
consciente y elevada.
Sólo por tener oportunidades
y hacer saber que sabías, de tu desperdicio.


Madurez, llorosa por ser o no serlo.
No veías alegrías en las horas inadecuadas.
Y eras estorbo, mentira, vida frustrada.
Gemías por no entenderlo todo...


Senectud, entre repugnante y rechazo.
Oculta, como acusada cobarde.
Quisiste ser invertida, esperar, no ser nadie.
Acostumbrada a no salir o a salir un poco tarde,
transformando tu virtud, ante un gesto resignado.
Te acercas triunfante, lenta, sorprendida...
Sólo para ver si soy yo la que envejezco
o tú la rejuvenecida.


Muerte, íntimo consuelo. Desgarrador motivo.
Extraña, tan natural, tan misteriosa...
Rozabas y seguías rozando posibilidades.
Odiada a veces, siempre temible.
Fuíste retraída y cruel en casos de venganza.


Has venido, vuelves a tocarme. Y a tu paso
quieres gritar con tu voz menos violenta
que es muerte.


Muerte serás. Pero incluso tú... podrás esperar.


ONICE


Los caminos de la vida son inexcrutables, pero mas los son los de la muerte, aunque sea en sentido figurado. Intenso tu poema amiga.

Besos en vena.
 



infancia, tú que rugías loca de rabia,
por haber desaparecido, y en tu furia,
encontrabas nostalgia con cruel designio.
contemplabas ahora la nueva vida.
y alejándote, vuelves sonriendo.


juventud, tú que creíste ser madura,
consciente y elevada.
sólo por tener oportunidades
y hacer saber que sabías, de tu desperdicio.


madurez, llorosa por ser o no serlo.
no veías alegrías en las horas inadecuadas.
y eras estorbo, mentira, vida frustrada.
gemías por no entenderlo todo...


senectud, entre repugnante y rechazo.
oculta, como acusada cobarde.
quisiste ser invertida, esperar, no ser nadie.
acostumbrada a no salir o a salir un poco tarde,
transformando tu virtud, ante un gesto resignado.
te acercas triunfante, lenta, sorprendida...
sólo para ver si soy yo la que envejezco
o tú la rejuvenecida.


muerte, íntimo consuelo. Desgarrador motivo.
extraña, tan natural, tan misteriosa...
rozabas y seguías rozando posibilidades.
odiada a veces, siempre temible.
fuíste retraída y cruel en casos de venganza.


has venido, vuelves a tocarme. Y a tu paso
quieres gritar con tu voz menos violenta
que es muerte.


muerte serás. Pero incluso tú... Podrás esperar.


onice

venimos, de casta de muerto, con la muerte venimos y con la muerte nos vamos, nuestra compaÑera de viaje...buenas letras..leire
 
Infancia, tú que rugías loca de rabia,
por haber desaparecido, y en tu furia,
encontrabas nostalgia con cruel designio.
Contemplabas ahora la nueva vida.
Y alejándote, vuelves sonriendo.


Juventud, tú que creíste ser madura,
consciente y elevada.
Sólo por tener oportunidades
y hacer saber que sabías, de tu desperdicio.


Madurez, llorosa por ser o no serlo.
No veías alegrías en las horas inadecuadas.
Y eras estorbo, mentira, vida frustrada.
Gemías por no entenderlo todo...


Senectud, entre repugnante y rechazo.
Oculta, como acusada cobarde.
Quisiste ser invertida, esperar, no ser nadie.
Acostumbrada a no salir o a salir un poco tarde,
transformando tu virtud, ante un gesto resignado.
Te acercas triunfante, lenta, sorprendida...
Sólo para ver si soy yo la que envejezco
o tú la rejuvenecida.


Muerte, íntimo consuelo. Desgarrador motivo.
Extraña, tan natural, tan misteriosa...
Rozabas y seguías rozando posibilidades.
Odiada a veces, siempre temible.
Fuíste retraída y cruel en casos de venganza.


Has venido, vuelves a tocarme. Y a tu paso
quieres gritar con tu voz menos violenta
que es muerte.


Muerte serás. Pero incluso tú... podrás esperar.



ONICE


el paso del tiempo no tiene remedio, no tiene un punto de retorno. sólo nos queda hacernos amigos del camino, y olvidar ese suspiro final, pues no queda otra, sabemos que habrá de ganarnos.

excelente escrito.
más saludos para vos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba