E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Detalle del óleo de Merchi Brianes
Tan ignorantes que somos
del existir en el Tiempo;
nuestras Vidas olvidadas,
salvo efímero recuerdo;
igual somos ignorantes
del Espacio mismo nuestro,
sin más que el pequeño ámbito
de la mente vida y cuerpo;
la vida identificamos
y mente que poseemos
en nuestra vulgar consciencia
con el físico elemento;
el medio consideramos
como un no-yo que tenemos
que tratar y utilizar
con el concepto del ego.
La conceptiva extensión
del Ser único y eterno
que con su Fuerza-Consciente
en campo del movimiento
con propio yo como Espacio
en relación con el Tiempo.
Debido a que con tal Fuerza
reunida en múltiples cuerpos,
vidas, mentes, con el alma
de gobernador haciendo;
pues nuestra mentalidad
por considerar solo esto,
considera vida única,
cree no-yo todo el resto:
por inopia similar,
su único total lindero.
Realmente conocer,
nuestra mente no podemos
sin que la Mente sin par
esté en el nuestro concepto;
y nuestra vitalidad
sin conocer Vida, empero,
no conociendo Materia,
no conocemos el cuerpo,
porque sus naturalezas
son decretadas por Esos.
Pero con todo este mar
del ser en todos fluyendo
no tenemos de él consciencia,
solamente conocemos
lo traído a superficie
por el pulcro mental nuestro.
El mundo vive en nosotros,
y se forma y piensa, pero
imaginamos que somos
separadamente de esto.
Como somos ignorantes
de tal intemporal nuestro,
del sub y superconsciente,
y del subliminal cuerpo,
también del universal,
no poseemos concepto.
Esto hace que nuestro yo
esté de un impulso pleno,
pugne irresistiblemente
por su natural decreto,
hacia la elaboración
del auto-conocimiento.
Multilateral Inopia
pugnando por el Talento,
el ser humano mental,
lo mismo decir podemos,
separativa consciencia,
del total Conocimiento.
31 de enero de 2020
Castro.
Basado en el libro II, La Vida Divina ( La conciencia Infinita y la Ignorancia), cap. XI, Los Lindes de la Ignorancia, de Sri Aurobindo.
del existir en el Tiempo;
nuestras Vidas olvidadas,
salvo efímero recuerdo;
igual somos ignorantes
del Espacio mismo nuestro,
sin más que el pequeño ámbito
de la mente vida y cuerpo;
la vida identificamos
y mente que poseemos
en nuestra vulgar consciencia
con el físico elemento;
el medio consideramos
como un no-yo que tenemos
que tratar y utilizar
con el concepto del ego.
La conceptiva extensión
del Ser único y eterno
que con su Fuerza-Consciente
en campo del movimiento
con propio yo como Espacio
en relación con el Tiempo.
Debido a que con tal Fuerza
reunida en múltiples cuerpos,
vidas, mentes, con el alma
de gobernador haciendo;
pues nuestra mentalidad
por considerar solo esto,
considera vida única,
cree no-yo todo el resto:
por inopia similar,
su único total lindero.
Realmente conocer,
nuestra mente no podemos
sin que la Mente sin par
esté en el nuestro concepto;
y nuestra vitalidad
sin conocer Vida, empero,
no conociendo Materia,
no conocemos el cuerpo,
porque sus naturalezas
son decretadas por Esos.
Pero con todo este mar
del ser en todos fluyendo
no tenemos de él consciencia,
solamente conocemos
lo traído a superficie
por el pulcro mental nuestro.
El mundo vive en nosotros,
y se forma y piensa, pero
imaginamos que somos
separadamente de esto.
Como somos ignorantes
de tal intemporal nuestro,
del sub y superconsciente,
y del subliminal cuerpo,
también del universal,
no poseemos concepto.
Esto hace que nuestro yo
esté de un impulso pleno,
pugne irresistiblemente
por su natural decreto,
hacia la elaboración
del auto-conocimiento.
Multilateral Inopia
pugnando por el Talento,
el ser humano mental,
lo mismo decir podemos,
separativa consciencia,
del total Conocimiento.
31 de enero de 2020
Castro.
Basado en el libro II, La Vida Divina ( La conciencia Infinita y la Ignorancia), cap. XI, Los Lindes de la Ignorancia, de Sri Aurobindo.