Más pena me dan esos estados que confundiendo derechos con privilegios desmantelan su incipiente estado de bienestar, liberalizan el comercio de armamento y abren sus bancos a cualquier flujo de capital, sin los filtros necesarios para impedir el blanqueo del narcotráfico. Una vez llegado el dinero del narco y asentados los 'inversores' en el nuevo país necesitado de dólares el siguiente paso es reclutar a las personas expulsadas de los programas sociales y que encuentran en las pandillas su nuevo modus vivendi. A partir de ahí, la única solución es la dictadura. Un saludo. Luis
Ya que menciona mi país paso a indicar hechos concretos (sin exageraciones).
Ecuador al momento declaró estado de guerra contra la delincuencia organizada.
Es decir que todo quien cometía crímenes de sangre estaba cubierto por leyes benignas (que se suponen están allí para proteger a culpables de crímenes inintencionados).
Ahora los criminales organizados se consideran grupos de insurgencia y terrorismo, por lo que no gozan ya de las protecciones para eventos no deseados.
Existe violencia, por supuesto. Como en cualquier otro lugar del mundo, Ecuador padece de la violencia actual que se aprovecha de vacíos legales.
Pero esta situación no es espontánea. No.
Es el resultado de años de malas directivas políticas, orientadas más a retener un poder que a servir a la población.
No les importó generar circo cada sábado para entretener a los incautos mientras se tomaban medidas como estas:
Decretar el libre tránsito y la ciudadanía universal... que se escucha bonito pero significó permitir el ingreso de cualquier extranjero sin verificar sus antecedentes legales ni establecer a qué se iba a dedicar dentro del país o el tiempo de su permanencia.
Declarar que cualquier robo inferior a 200 usd no sea robo, sino un delito menor. De nuevo se aparenta un estado conciliador con la situación de los pobres que "deben robar pan para no morir de hambre". Pero esto significó el aumento de robos violentos de menor cuantía.
Eliminar los permisos de porte (y uso) de armas a la seguridad privada y civiles.
Y claro un país en paz no debe tener ciudadanos o protectores privados armados... resultando que los criminales (que no respetan la ley) andaban felices atracando muy bien armados y sin oposición alguna.
Por su posición geo-estratégica, Ecuador es un corredor al comercio entre sur y norteamérica. Por lo que requiere de elementos de seguridad y monitoreo especiales, e incluso coordinados con otros países.
Pero al discurso de "soberanía" pues... se eliminaron tales equipos, instalaciones, acuerdos.
Los recursos locales anteriormente dedicados a la inteligencia contra el crimen organizado.... fueron re-enfocados a controlar a la oposición política.
Hay muchas más cosas, como favorecer el microtráfico, o incentivar la lucha fratricida, negociar con narcoguerrillas, apoyar a regímenes narcoterroristas... pero eso ya es demasiado y de seguro (que no van a faltar quienes así lo tomen) pueden sonar como falsedades.
Así que me limito solo a lo anterior.
Aquí no hubo ni capitalismo salvaje, ni extrema derecha, ni fascismo, ni explotación laboral, ni ninguna de esas falacias discursivas.
Existió un proyecto político que buscó tomarse el país para su provecho propio y ejerció opresión a sus contrarios... que poco a poco, este otrora poder, va perdiendo su misticismo y aclarándose su verdadera naturaleza.
Es una pena que este fenómeno no sea exclusivo de Ecuador, pues el mismo formato ha sido replicado a modo de franquicias político-dictatoriales.
No en balde se observa el mundo manejado por mentiras.
Ya queda en cada uno saber notar la realidad, por debajo de demasiados sinónimos al viento.
Saludos.