Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
La llovizna es mi genuina manera de mirarte.
Cada gota llega a ti con su aguijón de luz
y sus hélices de brisa.
Sin levantar polvo, me encharco en tus huecos
que repiten todo lo que brilla más allá.
Parece que mis pestañas te tejieran
con debidos intervalos de negrura
para reconocerte de mis ojos, claridad.
Mi mirada debiera ser un suéter o una sombrilla
que en tu intemperie te abrigara,
pero es agua espantada de secarse
sin llegar a tus raíces para transitar al pétalo
y ser de ti algo con forma, textura o color.
Perfume, si no es mucho pedir.
Vengo de ser niebla y pretendo ser océano,
pero sea que nades o los ecos te confundan,
ven a mis ojos: están siempre abiertos
a la maravilla de lloverte.
De yo verte.
Cada gota llega a ti con su aguijón de luz
y sus hélices de brisa.
Sin levantar polvo, me encharco en tus huecos
que repiten todo lo que brilla más allá.
Parece que mis pestañas te tejieran
con debidos intervalos de negrura
para reconocerte de mis ojos, claridad.
Mi mirada debiera ser un suéter o una sombrilla
que en tu intemperie te abrigara,
pero es agua espantada de secarse
sin llegar a tus raíces para transitar al pétalo
y ser de ti algo con forma, textura o color.
Perfume, si no es mucho pedir.
Vengo de ser niebla y pretendo ser océano,
pero sea que nades o los ecos te confundan,
ven a mis ojos: están siempre abiertos
a la maravilla de lloverte.
De yo verte.
10 de noviembre de 2024
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