Manuel San José
Poeta recién llegado
Me pesa la vida,
mas los recuerdos persisten,
tu gracil figura no se esfuma con el tiempo,
permanece en mi y en mi memoria
haciendo mas llevadero mi camino hacia la muerte.
Eres mucho mas que una maravillosa vivencia,
eres el sosten de mi madurez,
el bagaje de mi juventud
y la paz de mi ocaso.
Mi admiración no ha sido nunca
la obseción de un ciego enamorado,
ha sido el escaso homenaje a la ternura
y el amor que por mi has derrochado,
el humilde reconocimiento a tus desvelos
y a la paciencia que, solo tu,
en tu infinita bondad de mujer enanmorada,
podias tener y sostener por tantos años.
El camino ha sido largo y tortuoso,
tantos y tantos obstáculos
han podido hacernos caer,
mas siempre, tu mano ha estado junto a la mia,
el deseo de continuar a mi lado
a pesar de las muchas dificultades
nos ha hecho inseparables.
Ya la rosa de nuestros corazones
comienza a marchitarse
pero persiste el aroma de una vida
que pretende llegar a su final
con los recuerdos intactos
y sin perder ni un ápice de tu compañía
aunque sea solo en el recuerdo.
La última parada de este viejo trén será a tu lado.
La estacón del cariño eterno
ha sido reservada por nosotros.
mas los recuerdos persisten,
tu gracil figura no se esfuma con el tiempo,
permanece en mi y en mi memoria
haciendo mas llevadero mi camino hacia la muerte.
Eres mucho mas que una maravillosa vivencia,
eres el sosten de mi madurez,
el bagaje de mi juventud
y la paz de mi ocaso.
Mi admiración no ha sido nunca
la obseción de un ciego enamorado,
ha sido el escaso homenaje a la ternura
y el amor que por mi has derrochado,
el humilde reconocimiento a tus desvelos
y a la paciencia que, solo tu,
en tu infinita bondad de mujer enanmorada,
podias tener y sostener por tantos años.
El camino ha sido largo y tortuoso,
tantos y tantos obstáculos
han podido hacernos caer,
mas siempre, tu mano ha estado junto a la mia,
el deseo de continuar a mi lado
a pesar de las muchas dificultades
nos ha hecho inseparables.
Ya la rosa de nuestros corazones
comienza a marchitarse
pero persiste el aroma de una vida
que pretende llegar a su final
con los recuerdos intactos
y sin perder ni un ápice de tu compañía
aunque sea solo en el recuerdo.
La última parada de este viejo trén será a tu lado.
La estacón del cariño eterno
ha sido reservada por nosotros.