pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Creía que mi corazón dueño tenía
que dentro de el, nadie más cabría,
me creí llena cuando estaba vacía
quise amar a quien amar no sabía...
Pudiste ver a mi alma atribulada
que bajo lamentos se marchitaba,
fuiste fuente para su necesidad
y la pudiste sacar de la oscuridad...
Fuiste paciente con la niña triste,
tierno ante el ángel que te sonreía,
sin sigilo en su mirada te perdiste
y descubriste lo que tanto escondía...
No fuiste cauto con tu corazón
y sin resistencia perdiste la razón,
bajo el hechizo de mis ojos claros
juraste dedicar tu vida a amarnos...
Te reconoció el corazón antes que yo
y en tus labios supo beber del amor,
en tu piel sin lamento se estremeció
y traicionándome leal a ti se volvió...
Mi cuerpo cayó ante tus caricias
y se volvió adicto a tu dulce ternura,
sin pensar contigo me sentí segura
aprendiendo a amar sin lujurias...
Me enamoré sin darme cuenta
e hiciste que reconociera al amor,
antes de ti, en la vida fui cenicienta
y equivocada casí muero de dolor...
Última edición: