Asklepios
Incinerando envidias
Me veo en la necesidad necesaria de confirmar, proclamar y defender la equidad hombre-mujer. Tal desequilibrio es de corrección obligada, pero...
... pero entramos aquí en un terreno muy farragoso, sobre todo a causa de las maneras, de los planteamientos del cómo conseguirlo. En mi opinión, básicamente existen dos cuestiones: O bien no sabemos cómo hacerlo o, según a quien, no es de su interés que se proceda de la manera correcta.
Opino que sí es algo posible de conseguir aunque, desgraciadamente, por una parte, la presencia e influencia de, digamos, potentísimos estamentos, organizaciones o como se les quiera denominar, apenas permiten tener resquicios posibles por donde poder hacerlo del modo correcto. A los grandes intereses, (totalmente impersonales, a pesar de estar dirigidos por personas), no les importa en absoluto el bienestar general. Su propio bienestar se basa en manejar a su antojo y por sus propios intereses, el de la sociedad. Un millón de muertos más o menos aquí o allá, miles de abusos, para ellos jamás les son relevantes.
Es éste una problemática de muy largo desarrollo que no me veo capacitado para plantear aquí con la suficiente paciencia y con los argumentos necesarios para ello aunque, en el fondo es algo de puro sentido común.
Así, tan sólo destacar varios puntos claves con los que, si son adecuadamente desarrollados, esta problemática, (y muchas otras más de las que se pudiera pensar), no solamente entenderíamos todos, si no que, muchos se involucrarían para su inmediata corrección.
Destacar, a mi modo de entender, los equivocados planteamientos de las organizaciones feministas, -y más, cuanto más radicales son sus ideas y propuestas-. Parece que más que querer colaborar en hacer frente común a tan espinosa situación para resolverla adecuadamente, quieren que a la sociedad le quede clara su urgencia de "revancha", de hacer realidad ese ansia contenida durante décadas de venganza.
Encuentro un paralelismo, por muy mal que suene, entre esta situación y la que se produjo en España en los primeros momentos del cine erótico que se pasó de la nada al todo. No creo equivocarme demasiado.
Intentaré enumerar alguno de los puntos clave a enumerar, a los que me he referido anteriormente. Podrían ser, entre otros muchos, los siguientes:
1. Necesidad de un plan ,a medio y largo plazo, de educación sexual y cívico-social de toda la sociedad.
2. Necesidad de moderación y respeto mutuo entre las partes a la hora de afrontar esta problemática.
3. Evitar al máximo politizar todo argumento, sea cuales sean sus inclinaciones ideológicas.
4. Evitar los extremismos ideológicos y cualquier inclinación al protagonismo o liderazgo
5. Realizar una correcta distribución y uso de los medios, (de todo tipo), que se destinen para su resolución
6. Revisión constante de los pasos que se decidan tomar y analizar sus consecuencias....
En fin, dejo la puerta abierta a cualquier crítica o aportación a lo aquí expuesto.
Muchas gracias
... pero entramos aquí en un terreno muy farragoso, sobre todo a causa de las maneras, de los planteamientos del cómo conseguirlo. En mi opinión, básicamente existen dos cuestiones: O bien no sabemos cómo hacerlo o, según a quien, no es de su interés que se proceda de la manera correcta.
Opino que sí es algo posible de conseguir aunque, desgraciadamente, por una parte, la presencia e influencia de, digamos, potentísimos estamentos, organizaciones o como se les quiera denominar, apenas permiten tener resquicios posibles por donde poder hacerlo del modo correcto. A los grandes intereses, (totalmente impersonales, a pesar de estar dirigidos por personas), no les importa en absoluto el bienestar general. Su propio bienestar se basa en manejar a su antojo y por sus propios intereses, el de la sociedad. Un millón de muertos más o menos aquí o allá, miles de abusos, para ellos jamás les son relevantes.
Es éste una problemática de muy largo desarrollo que no me veo capacitado para plantear aquí con la suficiente paciencia y con los argumentos necesarios para ello aunque, en el fondo es algo de puro sentido común.
Así, tan sólo destacar varios puntos claves con los que, si son adecuadamente desarrollados, esta problemática, (y muchas otras más de las que se pudiera pensar), no solamente entenderíamos todos, si no que, muchos se involucrarían para su inmediata corrección.
Destacar, a mi modo de entender, los equivocados planteamientos de las organizaciones feministas, -y más, cuanto más radicales son sus ideas y propuestas-. Parece que más que querer colaborar en hacer frente común a tan espinosa situación para resolverla adecuadamente, quieren que a la sociedad le quede clara su urgencia de "revancha", de hacer realidad ese ansia contenida durante décadas de venganza.
Encuentro un paralelismo, por muy mal que suene, entre esta situación y la que se produjo en España en los primeros momentos del cine erótico que se pasó de la nada al todo. No creo equivocarme demasiado.
Intentaré enumerar alguno de los puntos clave a enumerar, a los que me he referido anteriormente. Podrían ser, entre otros muchos, los siguientes:
1. Necesidad de un plan ,a medio y largo plazo, de educación sexual y cívico-social de toda la sociedad.
2. Necesidad de moderación y respeto mutuo entre las partes a la hora de afrontar esta problemática.
3. Evitar al máximo politizar todo argumento, sea cuales sean sus inclinaciones ideológicas.
4. Evitar los extremismos ideológicos y cualquier inclinación al protagonismo o liderazgo
5. Realizar una correcta distribución y uso de los medios, (de todo tipo), que se destinen para su resolución
6. Revisión constante de los pasos que se decidan tomar y analizar sus consecuencias....
En fin, dejo la puerta abierta a cualquier crítica o aportación a lo aquí expuesto.
Muchas gracias