Macalopez
Poeta adicto al portal
Me voy quizás a la playa
cómo el que va a la muerte
deseando morir en el mar
deseando morir de frente.
Con una espada en la mano
y un bramido valiente
empuñadura de guirnaldas
y engarzados mis dientes,
esperé encontrar la tormenta
y esta loca demente
vio dos borreguitos
cabriolas y frentes.
¿¡Y mis aspas de molino!?
¿¡Y el tambor del vizcaíno!?
¿Y la guerra?
¿Y la gente?
Cuanta arena..
Cuanta gente.
Con chanclas mi epopeya
se volvió un suave poniente
Me enfriaba las pisadas
Me enfriaba la lente.
¿Si me río de mi desgracia?
Poco alpiste... y poca mente.
Hoy que yo me ahogaba
¡y voy y despierto de repente!
cómo el que va a la muerte
deseando morir en el mar
deseando morir de frente.
Con una espada en la mano
y un bramido valiente
empuñadura de guirnaldas
y engarzados mis dientes,
esperé encontrar la tormenta
y esta loca demente
vio dos borreguitos
cabriolas y frentes.
¿¡Y mis aspas de molino!?
¿¡Y el tambor del vizcaíno!?
¿Y la guerra?
¿Y la gente?
Cuanta arena..
Cuanta gente.
Con chanclas mi epopeya
se volvió un suave poniente
Me enfriaba las pisadas
Me enfriaba la lente.
¿Si me río de mi desgracia?
Poco alpiste... y poca mente.
Hoy que yo me ahogaba
¡y voy y despierto de repente!
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