val01
Poeta recién llegado
Algunas veces pienso que
estoy embarazada;
baja y resbala entre mis piernas
ese fluido
rojo,
sangre,
que viene una vez al mes (o cuando quiere).
Pero algunas veces sigo pensando que
estoy embarazada;
entonces mi estómago se hincha
mientras baja y resbala por entre mis piernas
ese fluido rojo,
sangre,
que viene un mes más
y quizá el próximo mes también.
Pero sigo pensando que
estoy embarazada;
mi estómago esta hinchado,
siento que algo habita dentro mío,
casi oigo un latido que no es mío,
ese fluido rojo,
sangre,
se ha acostumbrado a venir
cada mes sin falta.
Pienso (casi con total seguridad) que
estoy embarazada;
mi estómago esta hinchado,
abultado,
siento que algo habita dentro mío,
escucho claramente un latido que no es mío,
ese fluido rojo,
sangre,
que se ha acostumbrado a venir
cada mes sin falta, sin compasión.
¿Querrás a éste bebé tanto como yo?
Mi embarazo ha terminado,
ya no estoy tomando esas pastillas anticonceptivas;
mi estómago ya no está hinchado,
ya no oigo ningún latido, excepto el mío;
mis senos son pequeños otra vez;
pero ese fluido rojo,
sangre,
llega sin falta
y sin compasión.
estoy embarazada;
baja y resbala entre mis piernas
ese fluido
rojo,
sangre,
que viene una vez al mes (o cuando quiere).
Pero algunas veces sigo pensando que
estoy embarazada;
entonces mi estómago se hincha
mientras baja y resbala por entre mis piernas
ese fluido rojo,
sangre,
que viene un mes más
y quizá el próximo mes también.
Pero sigo pensando que
estoy embarazada;
mi estómago esta hinchado,
siento que algo habita dentro mío,
casi oigo un latido que no es mío,
ese fluido rojo,
sangre,
se ha acostumbrado a venir
cada mes sin falta.
Pienso (casi con total seguridad) que
estoy embarazada;
mi estómago esta hinchado,
abultado,
siento que algo habita dentro mío,
escucho claramente un latido que no es mío,
ese fluido rojo,
sangre,
que se ha acostumbrado a venir
cada mes sin falta, sin compasión.
¿Querrás a éste bebé tanto como yo?
Mi embarazo ha terminado,
ya no estoy tomando esas pastillas anticonceptivas;
mi estómago ya no está hinchado,
ya no oigo ningún latido, excepto el mío;
mis senos son pequeños otra vez;
pero ese fluido rojo,
sangre,
llega sin falta
y sin compasión.