¿De dónde has salido, poetisa...?
¡Qué fantástica temática has elegido! El mito, la fábula, el cuento de antaño, el que se atesora como impúber por el resto de los años, cuando las sonrisas de niño son decrecidas entre llantos. Lava hirviendo, dragones metaforizados, todo un alarde de sucesos y encantamientos que sólo la legendaria memoria ácrona, sin edad, puede recordar, olvidando el presente, reto de letras, mágica invocación a ti misma, para depredar el sentimiento y ganarte a las alturas como parte de tu azaroso y envolvente cuento. Es admirable.
Veo el pie puesto en el camino de vuelta del ser humano. La regresión, la involución, la ilógica del pensamiento que durante siglos nos ha desvelado las tautologías del hoy, las relaciones causa-efecto, las implicaciones que no parecen necesarias:
Calcinando las cavernas
de mis razonamientos humanos
La ambivalencia en la expresión, la contraposición en el volumen de tus sonidos:
grito tu nombre, murmuro un "te amo".
Y narras cómo el orden preestablecido se ha roto, las cintas de control para delimitar las áreas prohibidas vuelan como cometas liberadas hacia el sol que las queme...
Despertando los dragones
que custodian mis santuarios
y ríes de orgullo al ver el caos;
Poema complejo en el fondo, gran capacidad poética la tuya, amiga... ¿de dónde has salido...? Te dejo de nuevo mi abrazo, ha sido un gusto leerte. Te dejo las estrellas que caben en ese cielo y no me dejarán darte rep, creo. Hasta prontito, Rosa