Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde niño presentía
que algo hermoso me faltaba
no sabia bien que era
lo que mi corazón reclamaba.
que algo hermoso me faltaba
no sabia bien que era
lo que mi corazón reclamaba.
Fui creciendo y esa falta
ya comenzaba a angustiarme,
hasta que un día mi padre
quiso el secreto contarme.
ya comenzaba a angustiarme,
hasta que un día mi padre
quiso el secreto contarme.
Desde ese día mi vida
tuvo un giro repentino,
y mi único anhelo
fue unir nuestro camino.
tuvo un giro repentino,
y mi único anhelo
fue unir nuestro camino.
Pasaron cuarenta años
y mi corazón presentía,
que el reencuentro estaba cerca
que ese día llegaría.
y mi corazón presentía,
que el reencuentro estaba cerca
que ese día llegaría.
Y como pasa en esta vida
con los sueños atrasados,
el día menos pensado
ya estábamos abrazados.
con los sueños atrasados,
el día menos pensado
ya estábamos abrazados.
Nueve meses en tu vientre
sirvieron para forjar,
lo que el tiempo y la distancia
nunca podrán separar.
sirvieron para forjar,
lo que el tiempo y la distancia
nunca podrán separar.
No soy quien para juzgarte
ni tampoco reprenderte,
ahora que te he encontrado
solo quiero amarte y tenerte.
ni tampoco reprenderte,
ahora que te he encontrado
solo quiero amarte y tenerte.
Este es un poema que escribi es para mi madre, la que conoci hace apenas unos dias a la edad de 43 años.
Pero desde niño supe que habia un pedazo de mi corazon rondando por el mundo y debia encontrarlo.
Y esta inmensa alegria queria compartirla con ustedes.
Última edición: