En un estado total
de desolación,
apagada, martirizada,
deshojada,
duermo despierta
sin ningún tipo de aliento,
quiero que surjan
esos vientos
que rozan mi rostro
aflojando mi pena,
mi alma
ha quedado atrapada
una vez más
por tus caricias,
vuelve
a declinar la balanza
a favor de mis ruegos,
deseo oigas mi corazón
que se ha vaciado
de ese dulce sentimiento
de ternura,
que consolaba
mi desesperación.
Eres mi deseo permanente,
quiero oir el canto
de tu pecho
cuando
susurras a mi oído
ese dulce sentimiento,
que sólo tú
sabes entregarme,
no me abandones
mi dulce amor
que sin ti no vivo ni muero
me quedo divagando
en el espacio vacío
donde nada me pertenece,
donde nada quiero.