David Adonay Morán Peña
Poeta recién llegado
Siempre que quiero escribir una poesía me recuerdo de la hora,a por cierto son las 6 y 45 pm. No sé que tiene que ver es con escribir un buen poema,pero me gusta.
No entiendo si será los astros,las estrellas,la hora, el dia o cuantas copas han mermado mi cabeza.No comprendo el conjunto de elementos que hacen que fluyan mis mejores versos . Quizá ya lo entiendo como bien dice el dicho: no todos los días se come pollo,asi tampoco todos los días se escribe bien.
En ocasiones tomo un trozo de papel o mi máquina de escribir,dependiendo de lo que tenga a la mano.a veces me siento por horas a esperar las ideas,hay instantes que las ideas como imanes vienen hacia mí.
Tampoco no sé con que propósito es el que escribo,si a nadie le importa mi poesía. Ya lo entiendo,es porque no tengo una vida,una novia, ya siquiera una pisca de felicidad… a final de cuenta mis poemas se convierten en todo eso…,se convierten en mi felicidad.
No entiendo si será los astros,las estrellas,la hora, el dia o cuantas copas han mermado mi cabeza.No comprendo el conjunto de elementos que hacen que fluyan mis mejores versos . Quizá ya lo entiendo como bien dice el dicho: no todos los días se come pollo,asi tampoco todos los días se escribe bien.
En ocasiones tomo un trozo de papel o mi máquina de escribir,dependiendo de lo que tenga a la mano.a veces me siento por horas a esperar las ideas,hay instantes que las ideas como imanes vienen hacia mí.
Tampoco no sé con que propósito es el que escribo,si a nadie le importa mi poesía. Ya lo entiendo,es porque no tengo una vida,una novia, ya siquiera una pisca de felicidad… a final de cuenta mis poemas se convierten en todo eso…,se convierten en mi felicidad.