luzdesol
Poeta recién llegado
Quiero creer
que puedo crecer
aunque me atrapen
las enredaderas.
Quiero intentar,
podar mi jardín,
arreglar a las rebeldes
que se trepan por mis piernas.
Supongo que el dolor
jamás se cura por completo,
no se encoje,
ni se frena.
Sin embargo deseo,
o anhelo tal vez,
ser capaz de crecer
a pesar de eso que me pesa.
Y quizás algún día,
pueda verlo pequeño,
aunque siga igual
del mismo tamaño.
Yo seré tan grande
que perderá el sentido,
y aunque no se ha reducido,
será como si lo hiciera.
Las enredaderas del patio
van a cesar con mi paciencia,
entonces quizás pueda plantar flores,
me gustan los girasoles.
Voy a regarlos,
voy a llorar,
porque extraño su aroma
y sueño con su brillo en particular.
Algún día toda la pena
voy a sepultarla en la tierra,
voy a hacer con ella abono
para mi jardín de flores.
Algún día no quedarán más
de las rebeldes enredaderas
que se trepan por mis piernas
y me hacen llorar.
Porque haré crecer tantas flores
que no quedarán rincones
en mi cuerpo
que puedan ocupar.
que puedo crecer
aunque me atrapen
las enredaderas.
Quiero intentar,
podar mi jardín,
arreglar a las rebeldes
que se trepan por mis piernas.
Supongo que el dolor
jamás se cura por completo,
no se encoje,
ni se frena.
Sin embargo deseo,
o anhelo tal vez,
ser capaz de crecer
a pesar de eso que me pesa.
Y quizás algún día,
pueda verlo pequeño,
aunque siga igual
del mismo tamaño.
Yo seré tan grande
que perderá el sentido,
y aunque no se ha reducido,
será como si lo hiciera.
Las enredaderas del patio
van a cesar con mi paciencia,
entonces quizás pueda plantar flores,
me gustan los girasoles.
Voy a regarlos,
voy a llorar,
porque extraño su aroma
y sueño con su brillo en particular.
Algún día toda la pena
voy a sepultarla en la tierra,
voy a hacer con ella abono
para mi jardín de flores.
Algún día no quedarán más
de las rebeldes enredaderas
que se trepan por mis piernas
y me hacen llorar.
Porque haré crecer tantas flores
que no quedarán rincones
en mi cuerpo
que puedan ocupar.