L
Luis Delamar
Invitado
Muchas gracias por tu parada en mis letras.Hermosisimo...
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Muchas gracias por tu parada en mis letras.Hermosisimo...
Te agradezco de corazon, tu grato comentario.Gracias.Encantadores versos... a veces es mejor, quedar en puerto... Excelente Luis Delamar, me encantó el poema, muchas gracias
Un beso
Y no sé, loco de mí
lo que me está sucediendo,
no sé, si torno a vivir
o me vuelvo a estar muriendo;
si es que Dios dejó de amarme,
o me vuelve a estar queriendo.
Que bien expresas las ideas, Luis, y cuanto sentimiento pones.
Hermoso y muy sentido poema.
Abrazos y felicitaciones, poeta.
Muchas gracias Saúl, Gracias de corazónSentimientos encontrados querido Luis pero el amor siempre prevalece un lujo tu poesía amigo, placer grato haberlo encontrado, saludos.
José María, tu presencia es un lujo. Gracias.Extraordinario trabajo Luis, fantásticos versos con una musicalidad genial. Un placer acercarme a tu casa, amigo.
Saludos y estrellas todas.
[FONT="]…Ay, este corazón nuestro, capaz de revolvernos los interiores, desahuciarnos o hacer que besemos el cielo.
[FONT="]Precioso poema, Luis, intimista y con ese tono de melancolía que se arranca del pecho.
[FONT="]Un abrazo amigo y encantado por tus versos.
Gracias por tu apoyo a mis modestos escritos.Muy hermoso e intenso, casi asfixiante tanta pasión y confusión que te atrapa en tus versos. Un encanto de letras. Un gusto pasar... Besos!!!
son tantas las maldiciones, como traiciones, que el amor puede dar, pero más aún el darse cuenta que ha fallado nuevamente, gracias por compartir. Odell
Gracias Ricardo, te agradezco en el alma tus continuas muestras de apoyo.Ricardo José Lascano;4327918 dijo:Gran poema estimado, perfectos versos conformando una gran obra de poesía, sugiere la misma un anhelo que desde su fondo ya te ha modificado, y yo digo, cuando el corazón llama hay que atenderlo amigo. Felicidades por tus letras una maravilla de poesía.
Grracias mi querida Fabiana, por tus lindas palabras.WAOOOOO, Luis!!! Qué bonitoooo!!!!!! Creo que es bendito tu corazón por escribir tan bello.
Un gran abrazo para ti![]()
Una muerte lenta y doliorosa, mi amiga.El amor, cuando es intenso y verdadero, no sabe de razones...
Es la tristeza, la esperanza, la alegría, el llanto...
Y vives, aunque sabes que te estás muriendo...
Un beso.
Maldito y querido corazón ,que a veces se sale de nuestro pecho a fuerza de puro amor o de pura melancolía.
Uno de tus muchos grandes trabajos,muy emotivo.
Un abrazo.
![]()
No sé si mirarla o no,
no sé si rondar su cuerpo,
si he de perderme otra vez
en la niebla de su pelo,
dudo si volver a oír
esa voz que urdió mi entierro,
si esas cadenas de angustia
debo de arrastrarlas de nuevo.
Y entre tanta sinrazón
y tamaño desconcierto,
mi maldito corazón
se me retuerce en el pecho,
ata mi respiración
y me coagula el aliento
cuando me pasa cerquita
cuando me observa en silencio.
Y no sé, loco de mí
lo que me está sucediendo,
no sé, si torno a vivir
o me vuelvo a estar muriendo;
si es que Dios dejó de amarme,
o me vuelve a estar queriendo.
Pero la tientan mis ojos
cual si lo hicieran mis dedos,
pero la beben mis labios
en mi paranoico sueño,
y hasta mi oxidado llanto
me ha vuelto a empapar de nuevo.
![]()
No sé si mirarla o no,
no sé si rondar su cuerpo,
si he de perderme otra vez
en la niebla de su pelo,
dudo si volver a oír
esa voz que urdió mi entierro,
si esas cadenas de angustia
debo de arrastrarlas de nuevo.
Y entre tanta sinrazón
y tamaño desconcierto,
mi maldito corazón
se me retuerce en el pecho,
ata mi respiración
y me coagula el aliento
cuando me pasa cerquita
cuando me observa en silencio.
Y no sé, loco de mí
lo que me está sucediendo,
no sé, si torno a vivir
o me vuelvo a estar muriendo;
si es que Dios dejó de amarme,
o me vuelve a estar queriendo.
Pero la tientan mis ojos
cual si lo hicieran mis dedos,
pero la beben mis labios
en mi paranoico sueño,
y hasta mi oxidado llanto
me ha vuelto a empapar de nuevo.
![]()
Mi maldito corazón.
No sé si mirarla o no,
no sé si rondar su cuerpo,
si he de perderme otra vez
en la niebla de su pelo,
dudo si volver a oír
esa voz que urdió mi entierro,
si esas cadenas de angustia
debo de arrastrarlas de nuevo.
Y entre tanta sinrazón
y tamaño desconcierto,
mi maldito corazón
se me retuerce en el pecho,
ata mi respiración
y me coagula el aliento
cuando me pasa cerquita
cuando me observa en silencio.
Y no sé, loco de mí
lo que me está sucediendo,
no sé, si torno a vivir
o me vuelvo a estar muriendo;
si es que Dios dejó de amarme,
o me vuelve a estar queriendo.
Pero la tientan mis ojos
cual si lo hicieran mis dedos,
pero la beben mis labios
en mi paranoico sueño,
y hasta mi oxidado llanto
me ha vuelto a empapar de nuevo.
![]()
Mi maldito corazón.
No sé si mirarla o no,
no sé si rondar su cuerpo,
si he de perderme otra vez
en la niebla de su pelo,
dudo si volver a oír
esa voz que urdió mi entierro,
si esas cadenas de angustia
debo de arrastrarlas de nuevo.
Y entre tanta sinrazón
y tamaño desconcierto,
mi maldito corazón
se me retuerce en el pecho,
ata mi respiración
y me coagula el aliento
cuando me pasa cerquita
cuando me observa en silencio.
Y no sé, loco de mí
lo que me está sucediendo,
no sé, si torno a vivir
o me vuelvo a estar muriendo;
si es que Dios dejó de amarme,
o me vuelve a estar queriendo.
Pero la tientan mis ojos
cual si lo hicieran mis dedos,
pero la beben mis labios
en mi paranoico sueño,
y hasta mi oxidado llanto
me ha vuelto a empapar de nuevo.
![]()
Mi maldito corazón.
No sé si mirarla o no,
no sé si rondar su cuerpo,
si he de perderme otra vez
en la niebla de su pelo,
dudo si volver a oír
esa voz que urdió mi entierro,
si esas cadenas de angustia
debo de arrastrarlas de nuevo.
Y entre tanta sinrazón
y tamaño desconcierto,
mi maldito corazón
se me retuerce en el pecho,
ata mi respiración
y me coagula el aliento
cuando me pasa cerquita
cuando me observa en silencio.
Y no sé, loco de mí
lo que me está sucediendo,
no sé, si torno a vivir
o me vuelvo a estar muriendo;
si es que Dios dejó de amarme,
o me vuelve a estar queriendo.
Pero la tientan mis ojos
cual si lo hicieran mis dedos,
pero la beben mis labios
en mi paranoico sueño,
y hasta mi oxidado llanto
me ha vuelto a empapar de nuevo.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español