César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi musa se me fue tan de repente
con ceño de tormenta atormentada,
con ojos de un dolor lluvia y silente,
con toda luz y sin dejarme nada.
Se fue mi musa triste y enojada.
Quedeme yo sumido en la derrota
pintando con imsomnio la alborada,
ahogando en mi guitarra cada nota.
El tiempo, traicionero, se me agota,
se burla, cruel, de mí, la puta vida;
luciérnaga fatal me deja rota
el alma en esta hora sin salida.
Mi musa se esfumó en la oscuridad...
No pudo soportarme en mi verdad.
con ceño de tormenta atormentada,
con ojos de un dolor lluvia y silente,
con toda luz y sin dejarme nada.
Se fue mi musa triste y enojada.
Quedeme yo sumido en la derrota
pintando con imsomnio la alborada,
ahogando en mi guitarra cada nota.
El tiempo, traicionero, se me agota,
se burla, cruel, de mí, la puta vida;
luciérnaga fatal me deja rota
el alma en esta hora sin salida.
Mi musa se esfumó en la oscuridad...
No pudo soportarme en mi verdad.
César Guevara. Octubre y musa luciérnaga, 2015.