ecos del silencio
Poeta adicto al portal
Siempre pequeño y lejano
tierra de árboles y vinos,
son verdes ramas tus manos
las que tejen tus caminos.
Se, que no escuchas mi voz,
ni mis pasos sosegados.
Aún despierto en tu alameda
con ecos desordenados.
Quiero mías, tus camelias
de destello intermitente,
desde el patio abandonado
donde nunca entró la gente.
Hazme un camino de hortensias
por las laderas del río,
llévame sobre esos rieles
de aquel tren embravecido,
por el dulce manzanar
desfilando en el estío.
tierra de árboles y vinos,
son verdes ramas tus manos
las que tejen tus caminos.
Se, que no escuchas mi voz,
ni mis pasos sosegados.
Aún despierto en tu alameda
con ecos desordenados.
Quiero mías, tus camelias
de destello intermitente,
desde el patio abandonado
donde nunca entró la gente.
Hazme un camino de hortensias
por las laderas del río,
llévame sobre esos rieles
de aquel tren embravecido,
por el dulce manzanar
desfilando en el estío.
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