Esta sombra de mí se fue arrogante
camino del infierno o de la nada,
sombra sin ser, desnuda y ya cansada
de ser mi compañera a cada instante.
Y me dejó su espacio agonizante,
de otra sombra mi sombra desbordada:
¡Ya no quiero vivir! -gimió asustada-
confusa con la noche en su desplante.
Mas, de pronto, llegome la mañana
sin mácula de sombra en mi silueta,
sin fantasmas mi vida cotidiana;
y pude, en el color de su paleta,
escuchar la palabra soberana,
lumínica, en los versos de un poeta.
Pepe Soriano
SafeCreative
camino del infierno o de la nada,
sombra sin ser, desnuda y ya cansada
de ser mi compañera a cada instante.
Y me dejó su espacio agonizante,
de otra sombra mi sombra desbordada:
¡Ya no quiero vivir! -gimió asustada-
confusa con la noche en su desplante.
Mas, de pronto, llegome la mañana
sin mácula de sombra en mi silueta,
sin fantasmas mi vida cotidiana;
y pude, en el color de su paleta,
escuchar la palabra soberana,
lumínica, en los versos de un poeta.
Pepe Soriano
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