Caramba, mi buen Vidal, que estás impregnado de romanticismo del bueno, con sabor a miel, jajajaja.
Muy buena la analogia, o imagen, o como se llame, jaja, de llevar los labios de ella a los tuyos, dibujándolos con la lengua, e imaginando y sintiendo su calidez. Eso me ha encantado, tiene un plus de belleza poética de altura.
También esa pausa que insertas con esos versos: "¡Ah!---¡La piel!, muy logrado recurso poético, amigo mío.
Bien, espero que ella acuda rápido a degustar esa miel que ofreces, jajaja. Te voy a dejar mis estrellas, Vidalillo del alma, porque eres luz, y sus luces se hermanan contigo.
Un abrazo de los que te asustan, jajajajajajajajajajajajaja.