Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ojos regalo del sol,
labios color tentación,
si me hablara me derretiría
como el helado
de chocolate
que lleva en la mano,
su cuerpo se adivina
en su ceñido vestido
color blanco irresistible,
se ha sentado a mi lado
en un banco junto al río Ebro,
yo me bebo una lata de cerveza
y me disponía a escribir
un poema sin nada previsto,
sube y baja su lengua
por el cucurucho afortunado,
no enciendo un cigarrillo
para no molestarla con el humo
y comienzo estos versos
mirando su mirada de reojo,
ni una palabra hablamos
el rato que junto a mí estuvo.
labios color tentación,
si me hablara me derretiría
como el helado
de chocolate
que lleva en la mano,
su cuerpo se adivina
en su ceñido vestido
color blanco irresistible,
se ha sentado a mi lado
en un banco junto al río Ebro,
yo me bebo una lata de cerveza
y me disponía a escribir
un poema sin nada previsto,
sube y baja su lengua
por el cucurucho afortunado,
no enciendo un cigarrillo
para no molestarla con el humo
y comienzo estos versos
mirando su mirada de reojo,
ni una palabra hablamos
el rato que junto a mí estuvo.