Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esquivo sueño que me haces vagar
por insondables caminos, llenos de oscuridad
como un peregrino que no deja de caminar
en busca de su destino, que un día ha de alcanzar
Que me mantienes despierto mirando al cielo
y me encuentras con ella, mas allá de mi anhelo
Y pienso, tal vez llegará en esa nube
donde mi alma no sube, pero espera ese beso
Mi mirada tranquila, a lo lejos se pierde
y aunque nos han inculcado
que la esperanza es de color verde
la mía siento que es de otros tonos, rosas, naranjas
dulces y suaves. Lilas de Lavanda
Impregnada mi mirada queda
con ese primer rayo del amanecer
hasta que mis ojos cegados
por esa luz que no me dejan ver
mientras ella se acerca sigilosa, paso a paso
para fundirnos en un calido abrazo
y ofrecerme sus labios otra vez
Sentimientos que ya anidan en mi corazón
que emborrachados están de su imagen
al verla tierna y dormida como a un ángel
Mientras mi mirada perdida en ese dulce amanecer
galopa como un caballo desbocado
por encima de su piel
Que ya solo espera en su loca pasión
ver como despiertan sus ojos
en busca de esos labios hermosos
que son la calma, de mi adicción
por insondables caminos, llenos de oscuridad
como un peregrino que no deja de caminar
en busca de su destino, que un día ha de alcanzar
Que me mantienes despierto mirando al cielo
y me encuentras con ella, mas allá de mi anhelo
Y pienso, tal vez llegará en esa nube
donde mi alma no sube, pero espera ese beso
Mi mirada tranquila, a lo lejos se pierde
y aunque nos han inculcado
que la esperanza es de color verde
la mía siento que es de otros tonos, rosas, naranjas
dulces y suaves. Lilas de Lavanda
Impregnada mi mirada queda
con ese primer rayo del amanecer
hasta que mis ojos cegados
por esa luz que no me dejan ver
mientras ella se acerca sigilosa, paso a paso
para fundirnos en un calido abrazo
y ofrecerme sus labios otra vez
Sentimientos que ya anidan en mi corazón
que emborrachados están de su imagen
al verla tierna y dormida como a un ángel
Mientras mi mirada perdida en ese dulce amanecer
galopa como un caballo desbocado
por encima de su piel
Que ya solo espera en su loca pasión
ver como despiertan sus ojos
en busca de esos labios hermosos
que son la calma, de mi adicción
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