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Miradas de lobos. El sacrificio y yo.

Lirae

Poeta que considera el portal su segunda casa
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MIRADAS DE LOBOS.
EL SACRIFICIO Y YO

Y pasé sin querer y sin saber a la estación de donde debía decidir morir . No me cabía duda de que aquel sería mi último viaje, estaba tan segura de que no regresaría. Pero no escatimé ni un sólo segundo en pensar en no hacer aquel viaje. El bosque que debía atravesar, para llegar a destino, estaba tan lleno de sombras que el aire se me hacia espeso al respirar...Pero las personas que allí esperaban mi abrazo, mi ayuda, me eran muy amadas. Tenia que llegar a aquella casa, sin medir el precio, sin importar el dolor.

Llegué con miedo en los huesos pero sana y salva. Cuando entré a la casa, no fue tan duro el pensar lo que había recorrido hasta llegar allí,sino el comprobar que aquellos a los que amaba, yo les era indiferente...Me quede de pie, en medio de aquel comedor, y sentí que me dolían los brazos por la ausencia de la piel que deseaban abrazar, y me quede pensando en por qué y por quién valía la pena arriesgar la vida, arriesgar mi alma…

Miré hacia fuera por el gran ventanal que me hacia mas vulnerable y se encargaba de poner mas al descubierto mi terror. Sentía las miradas que me acechaban desde fuera, miradas de lobos sedientos de quejidos, que me esperaban para devorarme sin piedad...Y a mi, a mi sólo me quedaba confiar en mi único aliado, y una vez más, aprendí a conformarme , puse sin protestar mi vida, mis pensamientos y mi miedo en sus manos y salí de la casa. Y una vez mas me adentré en aquel bosque de sombras, del que en mi último camino, apenas recuerdo nada, solo la oscuridad y el deseo desesperado de llegar a alguna estación de luz. Quizá me entregué al terror, o tal vez, la ausencia de recuerdos, de lo que ocurrió, es que realmente yo me había abandonado al cuidado de mi amado y él caminaba y corría por mí. Quien con otro cuerpo y otra voz, volvía a repetirme: ¡Descansa golondrina, descansa!

Gracias, Claudia, por “sacrificar” tu poco tiempo de luz en contarme todas tus vivencias, sólo amiga mía con el fin, de que yo pueda cumplir mis deseos de escribir.

SHA.
 
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MIRADAS DE LOBOS.
EL SACRIFICIO Y YO

Y pasé sin querer y sin saber a la estación de donde debía decidir morir . No me cabía duda de que aquel sería mi último viaje, estaba tan segura de que no regresaría. Pero no escatimé ni un sólo segundo en pensar en no hacer aquel viaje. El bosque que debía atravesar, para llegar a destino, estaba tan lleno de sombras que el aire se me hacia espeso al respirar...Pero las personas que allí esperaban mi abrazo, mi ayuda, me eran muy amadas. Tenia que llegar a aquella casa, sin medir el precio, sin importar el dolor.

Llegué con miedo en los huesos pero sana y salva. Cuando entré a la casa, no fue tan duro el pensar lo que había recorrido hasta llegar allí,sino el comprobar que aquellos a los que amaba, yo les era indiferente...Me quede de pie, en medio de aquel comedor, y sentí que me dolían los brazos por la ausencia de la piel que deseaban abrazar, y me quede pensando en por qué y por quién valía la pena arriesgar la vida, arriesgar mi alma…

Miré hacia fuera por el gran ventanal que me hacia mas vulnerable y se encargaba de poner mas al descubierto mi terror. Sentía las miradas que me acechaban desde fuera, miradas de lobos sedientos de quejidos, que me esperaban para devorarme sin piedad...Y a mi, a mi sólo me quedaba confiar en mi único aliado, y una vez más, aprendí a conformarme , puse sin protestar mi vida, mis pensamientos y mi miedo en sus manos y salí de la casa. Y una vez mas me adentré en aquel bosque de sombras, del que en mi último camino, apenas recuerdo nada, solo la oscuridad y el deseo desesperado de llegar a alguna estación de luz. Quizá me entregué al terror, o tal vez, la ausencia de recuerdos, de lo que ocurrió, es que realmente yo me había abandonado al cuidado de mi amado y él caminaba y corría por mí. Quien con otro cuerpo y otra voz, volvía a repetirme: ¡Descansa golondrina, descansa!

Gracias, Claudia, por “sacrificar” tu poco tiempo de luz en contarme todas tus vivencias, sólo amiga mía con el fin, de que yo pueda cumplir mis deseos de escribir.

SHA.
Se trataba de Claudia, otra vez. Ese último viaje se lo imagina con más de una postal; como si lo viniera ensayando hace mucho. Esa planificación puede acabar en un éxito rotundo. Saludos cordiales, Sandra.
 
A veces nos imponemos metas, desafíos, a sabiendas el precio a pagar, pero siempre en ese camino nos conseguiremos de todo, con todo el miedo de hasta ser devorados, desnudos no las arreglamos..
Una voz en medio de los sombrío y cambia todo..
Gracias a Claudia y a tí, Sandra por adentrarnos en el universo que las envuelve.
Un abrazo de Sábado
Camelia
 
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MIRADAS DE LOBOS.
EL SACRIFICIO Y YO

Y pasé sin querer y sin saber a la estación de donde debía decidir morir . No me cabía duda de que aquel sería mi último viaje, estaba tan segura de que no regresaría. Pero no escatimé ni un sólo segundo en pensar en no hacer aquel viaje. El bosque que debía atravesar, para llegar a destino, estaba tan lleno de sombras que el aire se me hacia espeso al respirar...Pero las personas que allí esperaban mi abrazo, mi ayuda, me eran muy amadas. Tenia que llegar a aquella casa, sin medir el precio, sin importar el dolor.

Llegué con miedo en los huesos pero sana y salva. Cuando entré a la casa, no fue tan duro el pensar lo que había recorrido hasta llegar allí,sino el comprobar que aquellos a los que amaba, yo les era indiferente...Me quede de pie, en medio de aquel comedor, y sentí que me dolían los brazos por la ausencia de la piel que deseaban abrazar, y me quede pensando en por qué y por quién valía la pena arriesgar la vida, arriesgar mi alma…

Miré hacia fuera por el gran ventanal que me hacia mas vulnerable y se encargaba de poner mas al descubierto mi terror. Sentía las miradas que me acechaban desde fuera, miradas de lobos sedientos de quejidos, que me esperaban para devorarme sin piedad...Y a mi, a mi sólo me quedaba confiar en mi único aliado, y una vez más, aprendí a conformarme , puse sin protestar mi vida, mis pensamientos y mi miedo en sus manos y salí de la casa. Y una vez mas me adentré en aquel bosque de sombras, del que en mi último camino, apenas recuerdo nada, solo la oscuridad y el deseo desesperado de llegar a alguna estación de luz. Quizá me entregué al terror, o tal vez, la ausencia de recuerdos, de lo que ocurrió, es que realmente yo me había abandonado al cuidado de mi amado y él caminaba y corría por mí. Quien con otro cuerpo y otra voz, volvía a repetirme: ¡Descansa golondrina, descansa!

Gracias, Claudia, por “sacrificar” tu poco tiempo de luz en contarme todas tus vivencias, sólo amiga mía con el fin, de que yo pueda cumplir mis deseos de escribir.

SHA.
Cuenta Claudia con su "ángel protector" y cuenta con Sandra, confidente sabia, que escucha y entiende. Hay terror a veces en los ojos de Claudia, pero pulso firme al coger la pluma para relatar a Sandra cada una de sus vivencias. Manos que relatan, que narran historias, que piden que compartamos sus angustias y que llegan hasta los lectores pra aferrarse al corazón. Un abrazo.
 
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MIRADAS DE LOBOS.
EL SACRIFICIO Y YO

Y pasé sin querer y sin saber a la estación de donde debía decidir morir . No me cabía duda de que aquel sería mi último viaje, estaba tan segura de que no regresaría. Pero no escatimé ni un sólo segundo en pensar en no hacer aquel viaje. El bosque que debía atravesar, para llegar a destino, estaba tan lleno de sombras que el aire se me hacia espeso al respirar...Pero las personas que allí esperaban mi abrazo, mi ayuda, me eran muy amadas. Tenia que llegar a aquella casa, sin medir el precio, sin importar el dolor.

Llegué con miedo en los huesos pero sana y salva. Cuando entré a la casa, no fue tan duro el pensar lo que había recorrido hasta llegar allí,sino el comprobar que aquellos a los que amaba, yo les era indiferente...Me quede de pie, en medio de aquel comedor, y sentí que me dolían los brazos por la ausencia de la piel que deseaban abrazar, y me quede pensando en por qué y por quién valía la pena arriesgar la vida, arriesgar mi alma…

Miré hacia fuera por el gran ventanal que me hacia mas vulnerable y se encargaba de poner mas al descubierto mi terror. Sentía las miradas que me acechaban desde fuera, miradas de lobos sedientos de quejidos, que me esperaban para devorarme sin piedad...Y a mi, a mi sólo me quedaba confiar en mi único aliado, y una vez más, aprendí a conformarme , puse sin protestar mi vida, mis pensamientos y mi miedo en sus manos y salí de la casa. Y una vez mas me adentré en aquel bosque de sombras, del que en mi último camino, apenas recuerdo nada, solo la oscuridad y el deseo desesperado de llegar a alguna estación de luz. Quizá me entregué al terror, o tal vez, la ausencia de recuerdos, de lo que ocurrió, es que realmente yo me había abandonado al cuidado de mi amado y él caminaba y corría por mí. Quien con otro cuerpo y otra voz, volvía a repetirme: ¡Descansa golondrina, descansa!

Gracias, Claudia, por “sacrificar” tu poco tiempo de luz en contarme todas tus vivencias, sólo amiga mía con el fin, de que yo pueda cumplir mis deseos de escribir.

SHA.

Claudia quizas se encontro en medio de lo sombrio, cierto estes que el
humano marca limietes, conseguir todo es como no encontrar esas
linea y sentirse asi tembloroso. excelente el pasaje. saludos de luzyabsenta
 
Se trataba de Claudia, otra vez. Ese último viaje se lo imagina con más de una postal; como si lo viniera ensayando hace mucho. Esa planificación puede acabar en un éxito rotundo. Saludos cordiales, Sandra.
Siempre se trata de Claudia, ella está siempre mezclada en mis días, en mis vivencias...No se si son ensayos, Sergio, o son verdaderas vivencias, con todo , yo procuro acompañarla, comprenderla y apoyarla en todo lo que pueda.
Gracias. Y siempre mis disculpas por dejar pasar tanto tiempo sin responder...
 
A veces nos imponemos metas, desafíos, a sabiendas el precio a pagar, pero siempre en ese camino nos conseguiremos de todo, con todo el miedo de hasta ser devorados, desnudos no las arreglamos..
Una voz en medio de los sombrío y cambia todo..
Gracias a Claudia y a tí, Sandra por adentrarnos en el universo que las envuelve.
Un abrazo de Sábado
Camelia
¿Y si no lo intentamos, qué seria nuestra vida? Supongo que solo un simulacro de supervivencia...Y en ello se iría el tiempo sin vivir...
Gracias, Camelia por tus palabras siempre hermosas...
Disculpa por la tardanza siempre en responder...
 
Cuenta Claudia con su "ángel protector" y cuenta con Sandra, confidente sabia, que escucha y entiende. Hay terror a veces en los ojos de Claudia, pero pulso firme al coger la pluma para relatar a Sandra cada una de sus vivencias. Manos que relatan, que narran historias, que piden que compartamos sus angustias y que llegan hasta los lectores pra aferrarse al corazón. Un abrazo.
No imaginas, mi estimado amigo, como desearía ser parte del tiempo del "angel protector" que a Claudia "cuida" o "mantiene". A veces les veo desde mi perspectiva y te puedo asegurar que ella, en algunos momentos, o en casi todos, es más feliz incluso que yo, pues él, le proporciona todo lo que ella necesita para subsistir...
Como siempre, me siento honrada y privilegiada con tu visita, aunque siempre, lo diga con retraso...mas siempre de verdad...Discúlpame, una vez más
Gracias, Luis...Gracias mil...
 
Claudia quizas se encontro en medio de lo sombrio, cierto estes que el
humano marca limietes, conseguir todo es como no encontrar esas
linea y sentirse asi tembloroso. excelente el pasaje. saludos de luzyabsenta
Gracias Luis, por tu tiempo y tus palabras.
Si, Claudia siempre anda en medio de sombras, como oculta, mas sintiéndose segura allí donde pocos la ven...No se, la verdad, si ella sabe poner limites cuando se adentra en sus irrealidades...Supongo, que hacerlo, para ella seria, no vivir...
Gracias Luis.
 
Gracias Luis, por tu tiempo y tus palabras.
Si, Claudia siempre anda en medio de sombras, como oculta, mas sintiéndose segura allí donde pocos la ven...No se, la verdad, si ella sabe poner limites cuando se adentra en sus irrealidades...Supongo, que hacerlo, para ella seria, no vivir...
Gracias Luis.
Agradecido por esa ampliacion en tu respuesta, eso me permite en segunda lectura
tomar mas referencias del contenido de tu prosa. saludos amables de luzyabsenta.
 
Siempre se trata de Claudia, ella está siempre mezclada en mis días, en mis vivencias...No se si son ensayos, Sergio, o son verdaderas vivencias, con todo , yo procuro acompañarla, comprenderla y apoyarla en todo lo que pueda.
Gracias. Y siempre mis disculpas por dejar pasar tanto tiempo sin responder...
Tanto que ni me acordaba. Saludos, Sandra.
 

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