Mis hijos, mi fortaleza

Mis hijos, mi fortaleza

Ya del otro lado de la puerta
el sol luce tan reluciente
en un cielo azul profundo.
Allí me quedo mirándolo
como si fuera la primera vez
y quizás lo es...
Las preguntas surgen a borbotones
una tras otra sin pedir permiso,
¿ cómo hice para respirar si no había oxigeno?
¿cómo vi la luz si no podía abrir los ojos?
¿cómo podía pedir auxilio, si a mi boca la cerraban?
Como respuesta llega la imagen de los rostros de mis hijos.
Mis latidos dicen sus nombres
y solo por ellos encontré mi fortaleza.
Ya del otro lado de la puerta
desempolvo mis mejores sonrisas
y con lágrimas de felicidad bebo,
bebo los colores del horizonte,
ese horizonte infinito y tan soñado.
 
Mis hijos, mi fortaleza

Ya del otro lado de la puerta
el sol luce tan reluciente
en un cielo azul profundo.
Alli me quedo mirándolo
como si fuera la primera vez
y quizás lo es...
Las preguntas surgen a borbotones
una tras otra sin pedir permiso,
¿ cómo hice para respirar si no habia oxigeno?
¿cómo vi la luz si no podía abrir los ojos?
¿cómo podía pedir auxilio, si a mi boca la cerraban?
Como respuesta llega la imagen de los rostros de mis hijos.
Mis latidos dicen sus nombres
y solo por ellos encontré mi fortaleza.
Ya del otro lado de la puerta
desempolvo mis mejores sonrisas
y con lágrimas de felicidad bebo,
bebo los colores del horizonte,
ese horizonte infinito y tan soñado.

Los hijos son quienes nos enseñan a decidir el amor.
Elegimos tenerlos, elegimos amarlos, ya que se nos parezcan o sean distintos a nuestras formas de ser.
Cuando nos llenamos de sombras, cuando parece que todo conspira para que reine la oscuridad, pensar en ellos nos devuelve la luz.
Es un poema que identifica a quienes realmente sabemos lo que significa la maternidad.
Fue un gusto encontrar en tus líneas tantos conceptos hermosos.
Hoy llueve y es ideal reconfortar el espíritu con letras que hagan bien.
Un abrazo con admiración.
 
Mis hijos, mi fortaleza

Ya del otro lado de la puerta
el sol luce tan reluciente
en un cielo azul profundo.
Alli me quedo mirándolo
como si fuera la primera vez
y quizás lo es...
Las preguntas surgen a borbotones
una tras otra sin pedir permiso,
¿ cómo hice para respirar si no habia oxigeno?
¿cómo vi la luz si no podía abrir los ojos?
¿cómo podía pedir auxilio, si a mi boca la cerraban?
Como respuesta llega la imagen de los rostros de mis hijos.
Mis latidos dicen sus nombres
y solo por ellos encontré mi fortaleza.
Ya del otro lado de la puerta
desempolvo mis mejores sonrisas
y con lágrimas de felicidad bebo,
bebo los colores del horizonte,
ese horizonte infinito y tan soñado.
Una gran dedicatoria, a uno de los seres más preciados, los hijos.
Muy bonito este poema con amor y elocuentes palabras.

Saludos
 
POEMA RECOMENDADO
MUNDOPOESIA.COM

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CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 
Mis hijos, mi fortaleza

Ya del otro lado de la puerta
el sol luce tan reluciente
en un cielo azul profundo.
Allí me quedo mirándolo
como si fuera la primera vez
y quizás lo es...
Las preguntas surgen a borbotones
una tras otra sin pedir permiso,
¿ cómo hice para respirar si no había oxigeno?
¿cómo vi la luz si no podía abrir los ojos?
¿cómo podía pedir auxilio, si a mi boca la cerraban?
Como respuesta llega la imagen de los rostros de mis hijos.
Mis latidos dicen sus nombres
y solo por ellos encontré mi fortaleza.
Ya del otro lado de la puerta
desempolvo mis mejores sonrisas
y con lágrimas de felicidad bebo,
bebo los colores del horizonte,
ese horizonte infinito y tan soñado.
Uno no sabe si los tiene, o los sueña. Hijos, como una lotería hermosa que toca en el mejor de los sorteos. Uno no se explica el tiempo que pasó sin ellos y hoy su encuentro tiene siempre el encanto de un milagro maravilloso.
Y tu poesía lo cuenta, así, profundamente, sentimentalmente, como ese don que poseemos, no sabemos muy bien porqué. Un abrazo y mi sincera admiración.
 

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