jmacgar
Poeta veterano en el portal
El Necronomicón o Imagen de la Ley de los Muertos
«Que no está muerto
lo que yace eternamente,
y con eones extraños
incluso la muerte puede morir».
( H.P.Lovecraft)
Mis terrores atávicos
Vago toda la noche por dentro de mí mismo
dentellado por miedos profundos, ancestrales,
el terror se me adhiere como la hiedra malva
y sufro una galerna en olas que navego.
Una atracción extraña me convida al abismo
en las horas sin luna de ritos nocturnales
y despierto cubierto de rocíos del alba
que calan en mi espíritu como escarchas de fuego.
El Necronomicón era mi catecismo,
y me marcó con huellas indelebles; son tales
que aun me siguen en sueños, de eso nada me salva;
fue Lovecraft* mi mentor, su influencia no niego,
sus mitos de Cthulhu* de un más allá celeste,
son pavor de otros mundos, maguer* todos en este:
miseria, dolor, peste,
pesadillas infames que vienen de lo oscuro;
ese es mi horror atávico esencialmente puro.
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Vago toda la noche por dentro de mí mismo
dentellado por miedos profundos, ancestrales,
el terror se me adhiere como la hiedra malva
y sufro una galerna en olas que navego.
Una atracción extraña me convida al abismo
en las horas sin luna de ritos nocturnales
y despierto cubierto de rocíos del alba
que calan en mi espíritu como escarchas de fuego.
El Necronomicón era mi catecismo,
y me marcó con huellas indelebles; son tales
que aun me siguen en sueños, de eso nada me salva;
fue Lovecraft* mi mentor, su influencia no niego,
sus mitos de Cthulhu* de un más allá celeste,
son pavor de otros mundos, maguer* todos en este:
miseria, dolor, peste,
pesadillas infames que vienen de lo oscuro;
ese es mi horror atávico esencialmente puro.
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- H.P. Lovecraft* : pronúnciese Lovcraf como palabra llana aunque a mí me suena en la pronunciación inglesa como palabra con doble acentuación.
Este es el escritor de algunos de los libros de terror más impresionantes que he leído, con un estilo personalísimo y con frecuencia impregnado de una tenebrosa poesía; él fue el autor del Necronomicón, aunque a sus lectores nos hizo creer que era un libro no escrito por él sino por un presunto autor de nombre Abdul Alhazred, (“el árabe loco”), cuyo nombre figura en The nameless city (La ciudad sin nombre, 1921). Es curioso el paralelismo que hay entre este atribuir el libro a un árabe loco y la atribución que hace Cervantes en el capítulo IX al árabe Cide Hamete Benengeli de la autoría de la historia de El Quijote; Cervantes, según explica en dicho capítulo, tuvo la suerte de encontrar dichos manuscritos y dárnoslos a conocer. Ese fue un endiablado juego literario que Borges rememoraría siglos más tarde en su relato “Pierre Menard autor del Quijote”
- Cthulhu* : pronúnciese Kathulu (llana) que, según el propio Lovecraft, es como lo pronunciaría un ser humano. Uno de los libros que más me impactaron de Lovecrfat fue este de “Los mitos de Cthulhu” al que hago alusión en ese verso.
-maguer *: es una hermosa palabra en desuso que equivale a "aunque"; Cervantes hizo uso de ella al comienzo del capítulo XXX de la segunda parte de El Quijote:
"...y Sancho en los de su acrecentamiento, que por entonces le parecía que estaba bien lejos de tenerle; porque, maguer era tonto, bien se le alcanzaba que las acciones de su amo, todas o las más, eran disparates, y buscaba ocasión de que, sin entrar en cuentas ni en despedimientos con su señor, un día se desgarrase y se fuese a su casa."
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