Fredmore
Romano Manfre More
Es el Monte Ávila, olimpo terrenal
entre tierra adentro y el Litoral.
Sus dos frentes, Norte hacia el Caribe,
Sur, el extenso valle de Caracas exhibe,
hábitat del extenso mundo animal,
reino de la inmensa variedad vegetal.
Ambos lados distintas imágenes ofrecen.
Nieblas, lluvias, nubes, sol y estrellas lo embellecen.
El Monte Ávila, de la ciudad, de la costa y del mar, narra la historia,
de sus orígenes, leyendas y tradiciones, es la memoria.
El Monte Ávila, divina creación,
de sus sitios de interés es la atracción
El Pico Naiguatá, de la cordillera el de mayor altura.
Galipán, paraíso de plantas, flores y verdura.
Los Venados, su atractivo Centro Cultural.
La Silla de Caracas, entre los dos cerros, figura artesanal.
Por eso el Monte Ávila es nuestro Parque Nacional,
para conservar su patrimonio natural.
entre tierra adentro y el Litoral.
Sus dos frentes, Norte hacia el Caribe,
Sur, el extenso valle de Caracas exhibe,
hábitat del extenso mundo animal,
reino de la inmensa variedad vegetal.
Ambos lados distintas imágenes ofrecen.
Nieblas, lluvias, nubes, sol y estrellas lo embellecen.
El Monte Ávila, de la ciudad, de la costa y del mar, narra la historia,
de sus orígenes, leyendas y tradiciones, es la memoria.
El Monte Ávila, divina creación,
de sus sitios de interés es la atracción
El Pico Naiguatá, de la cordillera el de mayor altura.
Galipán, paraíso de plantas, flores y verdura.
Los Venados, su atractivo Centro Cultural.
La Silla de Caracas, entre los dos cerros, figura artesanal.
Por eso el Monte Ávila es nuestro Parque Nacional,
para conservar su patrimonio natural.