margotdelcastillo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin enterarse
lo venció la muerte,
se le adentró en el alma
casi como suspiro...
ni siquiera el estertor de su garganta
pudo convencerlo...
y se le pegó el horizonte
de pájaros bullangeros
a la helada retina de los ojos...
Extendió las manos
trastabillando....
y el paladar aceró en la lengua
mosaicos sin memoria.
Fué mas tarde
lo de la nostalgia de diarios..
y la quemazón de granizos
que le erizó la piel,
descubrió tembloroso
que olia distinto...
y que agitando la cabeza
llamaba escarbajos dorados.
Tendido en la acera
sintió que brotaba
del centro de su pecho
el aullido,
no pudo callarlo
y aulló ..
miserias
lágrimas
injusticia
ensordeciendo la ciudad,
ululando sirenas..
en silencio,
siempre en silencio
mirando al cielo.
Quizás alguna nube
cobijó el grito anónimo
palomando plazas..
o algún eco helado
despeino a la rubia del taxi,
La muerte anónima cruzó la calle
y hasta el muerto tuvo prisas.
lo venció la muerte,
se le adentró en el alma
casi como suspiro...
ni siquiera el estertor de su garganta
pudo convencerlo...
y se le pegó el horizonte
de pájaros bullangeros
a la helada retina de los ojos...
Extendió las manos
trastabillando....
y el paladar aceró en la lengua
mosaicos sin memoria.
Fué mas tarde
lo de la nostalgia de diarios..
y la quemazón de granizos
que le erizó la piel,
descubrió tembloroso
que olia distinto...
y que agitando la cabeza
llamaba escarbajos dorados.
Tendido en la acera
sintió que brotaba
del centro de su pecho
el aullido,
no pudo callarlo
y aulló ..
miserias
lágrimas
injusticia
ensordeciendo la ciudad,
ululando sirenas..
en silencio,
siempre en silencio
mirando al cielo.
Quizás alguna nube
cobijó el grito anónimo
palomando plazas..
o algún eco helado
despeino a la rubia del taxi,
La muerte anónima cruzó la calle
y hasta el muerto tuvo prisas.
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