MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Molécula irritante,
o designio tortuoso.
Un rumbo temerario,
o un quedase a destiempo
inundando hojas secas
con el vino salado, agrio,
del pozo de las lágrimas.
Heridas que nos dejan
las sangrientas murallas
enmohecidas de tiempo,
rancias de podredumbre.
Símbolos majestuosos,
grotescos estandartes
en crónico desuso,
cansados de abdicar
en las cantinas.
Purista refractario
retorcido de insomnio,
con el látigo pule
los pecados ajenos.
Y envuelta en el silencio
rodando cuesta abajo,
se pierde entre la niebla
otra nueva esperanza
inocente y risueña,
por las calles oscuras
del barrio de las lápidas.
Crujen dientes
debajo de las torres,
y la noche se agrieta,
y emerge un remolino
bajo un halo perverso
que acecha tras la puerta.
o designio tortuoso.
Un rumbo temerario,
o un quedase a destiempo
inundando hojas secas
con el vino salado, agrio,
del pozo de las lágrimas.
Heridas que nos dejan
las sangrientas murallas
enmohecidas de tiempo,
rancias de podredumbre.
Símbolos majestuosos,
grotescos estandartes
en crónico desuso,
cansados de abdicar
en las cantinas.
Purista refractario
retorcido de insomnio,
con el látigo pule
los pecados ajenos.
Y envuelta en el silencio
rodando cuesta abajo,
se pierde entre la niebla
otra nueva esperanza
inocente y risueña,
por las calles oscuras
del barrio de las lápidas.
Crujen dientes
debajo de las torres,
y la noche se agrieta,
y emerge un remolino
bajo un halo perverso
que acecha tras la puerta.
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