Lorelizh Beye
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ensortijada noche en su cabello
treme y resbala en ébanos primeros,
semeja en su escultura ser Dios de Eros,
exótico esplendor, sensual y bello.
Es enigma enredado en montes fieros,
un susurro de arroyo quieto y claro,
prende en verde palacio azul faro
de nostálgicos cantos de jilgueros.
Con su risa infantil mi jardín moja
deja de girasol, rica semilla
y frescor de rocío en cada hoja.
Pueda ser su amistad ave perdida
que se aleja despacio hacia su villa
más tengo un corazón que no le olvida.
Safety Creative/ Todos Los Derchos Reservados