Tomasa
Poeta recién llegado
Qué te voy a contar que tú no sepas
de este mundo, Tomasa, en el que vives;
no sabes qué pensar; pensando inhibes
tu pensamiento, y piensas que discrepas.
Si el mundo elogias, con tu elogio increpas
cuanto de cierto a tu razón no adscribes;
con otra vara de medir percibes,
pues como yedra por sofismas trepas.
Debes, mal que te pese, ante este asedio,
saber, tal vez, estarte agradecida
de haber sobrevivido al torpe tedio
porque, a pesar de la verdad mentida,
término tienes, sin embargo, medio
cuando se trata de engañar tu vida.
de este mundo, Tomasa, en el que vives;
no sabes qué pensar; pensando inhibes
tu pensamiento, y piensas que discrepas.
Si el mundo elogias, con tu elogio increpas
cuanto de cierto a tu razón no adscribes;
con otra vara de medir percibes,
pues como yedra por sofismas trepas.
Debes, mal que te pese, ante este asedio,
saber, tal vez, estarte agradecida
de haber sobrevivido al torpe tedio
porque, a pesar de la verdad mentida,
término tienes, sin embargo, medio
cuando se trata de engañar tu vida.
Última edición: