Ay, gracias por no enfadarte. Debo estar de mal humor. Me he puesto tiquismiquis desde el título. Cuando lo he leído he empezado que si por qué no le habías puesto el artículo, que si la naturaleza y yo también, que si la naturaleza y yo tampoco, ya sabes, como de mala leche, removiendo los términos. Así que cuando me he puesto a leer y he visto esas frases largas del principio con la apostilla 'en jirones' me he querido morir poéticamente y es ahí cuando he notado que el poema me parecía rimbombante, que es una palabra que parece que haga referencia al sonido, al ritmo, al eco, no sé. Así que ahí he visto la paradoja. Por la falta de rima consonante, digo. Cuando he llegado a 'me siento parte de esto también' he pensado que eso se puede decir con una sola palabra (pertenezco) y ya me he cabreado del todo. Es ahí cuando he visto que antes habías utilizado un tampoco y entonces he vuelto a pensar en lo del también y el tampoco del título al que yo le daba vueltas antes de leer el poema y he perdido el conocimiento por unos segundos, presa de violentas convulsiones poéticas. Cuando me he recuperado del ataque electroconvulsivo te he escrito escuetamente, pero sin intención de entrar a cuchillo, sin maldad. Un abrazo.
Este poema tiene este título porque ya desde él quería darle una pista al lector que me conoce para que supiese que iba a hacer un nuevo homenaje a ese gran poeta argentino que tanto gustaba a Borges, Enrique Banch, cuyo poemario "La urna" frecuento. Una de las características que más me gustan de dicho poeta, como ya he explicado en otras ocasiones, es cómo va de la descripción del mundo exterior a lo largo de todo el poema, a una queja íntima en los últimos versos:
Mira como ejemplo el primer soneto del poemario:
I
Entra la aurora en el jardín; despierta
los cálices rosados; pasa el viento
y aviva en el hogar la llama muerta,
cae una estrella y raya el firmamento;
canta el grillo en el quicio de una puerta
y el que pasa detiénese un momento,
suena un clamor en la mansión desierta*
y le responde el eco soñoliento;
y si en el césped ha dormido un hombre
la huella de su cuerpo se adivina,
hasta un mármol que tenga escrito un nombre
llama al recuerdo que sobre él se inclina.
Sólo mi amor estéril y escondido
vive sin hacer señas ni hacer ruido.
(Enrique Banch, 1911)
*Por ponerme un poco tiquismiquis igual que tú, me parece notar una redundancia en "suena un clamor"; ya podía haber puesto "se oye un clamor" ¿no?, pero a mí me encanta así el poema.
Como verás, mi burda imitación nada tiene que ver con esta belleza, pero esa fue mi pretensión al hacer este soneto blanco. Ya he hecho alguno antes en ese tono, seguramente muy redundantes y llenos de cosas superfluas
también, pero es que yo soy así, qué le vamos a hacer,
tampoco voy a cambiar ahora mi "personalísimo estilo", a estas alturas de mi vida. Por cierto, ¿si se usa
el adverbio tampoco en un poema no se puede usar después su contrario
también? No lo sabía.
Por otra parte no veo por qué tenía yo que preferir el verbo "pertenecer" a "sentirse parte de" salvo que sea por un afán de reducir palabras que es una obsesión tuya que yo no comparto, sinceramente, e incluso creo que tú tampoco cumples esa ley siempre, y no me hagas ir a buscar ejemplos en poemas tuyos, por favor, que seguro que encuentro más de uno.
Te comentaré algo más respecto a ese verso que comentas y que de paso te hará saber mis métodos de elaboración de los poemas que seguro que no son míos en exclusiva; generalmente los suelo pulir bastante, tanto es así que la versión que edito suele ser la tercera o cuarta; bueno, me imagino que eso les pasará a casi todos los que editamos con cierto grado de querer ser "perfeccionistas"; yo suelo guardar siempre todas las versiones que dieron origen a la que finalmente edito y he ido a revisarlas para que veas por cuántos matices pasó ese verso:
-y yo, igual que todo, voy también....
-como el resto de cosas voy también...
-formo parte de esto yo también...
-como todas las cosas voy también....
y finalmente:
- me siento parte de esto yo también,
zarandeado, inquieto, solo, nudo.
Ya ves que titubeé entre varias opciones y en ninguna aparece "pertenecer", ni se me ocurrió ni creo que se me ocurra ahora aunque tú me lo sugieras y es que a mí, por lo general, me gusta el "más es más".
Por terminar con tus propias palabras, Luis, a mí lo que me parece es que evidentemente te cogió esta lectura con muy mala milk. Quizás te convenga volverlo a leer cuando estés más relajado.
Un abrazo.