danie
solo un pensamiento...
Un viernes más que arrastra la monotonía
como si fuera una cruz
incrustada en mi calendario.
Pasan las horas
y solo pienso en ir a buscar la séptima cerveza a la nevera;
es que el alcohol ya no sabe a alcohol,
ni estimula ni seduce,
perdió todo el interés por besarme y embriagarme.
El cenicero rebosante de colillas pareciera que cobra vida
y deambula por toda la habitación
dejando rastros chamuscados de mi patética miseria humana.
Para colmo estas estúpidas manos
se olvidaron de cómo teclear.
—Parece fácil… pero cuesta tanto escribir —.
Es que en las noches la ciudad y sus edificios
me hacen sombra, yo lo sé… todos lo saben.
Y hasta los monumentos de los muertos,
esos que llevan siglos sepultados,
tienen más vitalidad y creatividad
que este cuarto de hora.
Y acá, con el frío de la madrugada me toco, masturbo,
froto para ver si por casualidad
de esta vieja lámpara
sale por una vez
……………………..el puto genio.
como si fuera una cruz
incrustada en mi calendario.
Pasan las horas
y solo pienso en ir a buscar la séptima cerveza a la nevera;
es que el alcohol ya no sabe a alcohol,
ni estimula ni seduce,
perdió todo el interés por besarme y embriagarme.
El cenicero rebosante de colillas pareciera que cobra vida
y deambula por toda la habitación
dejando rastros chamuscados de mi patética miseria humana.
Para colmo estas estúpidas manos
se olvidaron de cómo teclear.
—Parece fácil… pero cuesta tanto escribir —.
Es que en las noches la ciudad y sus edificios
me hacen sombra, yo lo sé… todos lo saben.
Y hasta los monumentos de los muertos,
esos que llevan siglos sepultados,
tienen más vitalidad y creatividad
que este cuarto de hora.
Y acá, con el frío de la madrugada me toco, masturbo,
froto para ver si por casualidad
de esta vieja lámpara
sale por una vez
……………………..el puto genio.