Frank,
me es interesante ir conociendo más y más cosas de ti, y por supuesto, agradecido estoy me lo hagas saber. Realmente admiro tu carrera, y todos esos roles, profesionales y literarios que has desempeñado, o representado en favor de Cuba. Y creo es chévere te hayan invitado a México.
Sobre de las lenguas, bueno, por haber nacido a escasos cinco minutos de los Estados Gringos, desde temprana edad, cuando trabaja en una gasolinera, escuché el inglés, pero en si es una materia requerida en las escuelas…un inglés simple…you know, like “my House is blue” or Good morning Mr. Frank…etc” más tarde lo mastiqué mejor cuando tuve mi primera novia gringa, pero mis primos, (ellos que si nacieron en tierras gabachas) me hacían unas traducciones que me metían en problemas con la pelirroja…es decir, yo le pedía un beso y a ella le decían que yo quería algo más y, pues, fue cuando escuché, por primera vez, esa frase; what a fuck? Ya después empecé a tomar, seriamente, clases de inglés, a leer más...pero todo fue con el fin de que nadie más me tradujera mis intimas cosas…esas chinchinguenchonas cosas del amor. Gracias a Dios tuve dos o tres novias gringas después, y bueno, ahí más a menos me defiendo, pero lo chido es que hoy tengo sueños hasta en inglés.
Gracias por las largas notas que te hacen, asi no te conozca, literariamente mas visible. De ajedrez, pues ni papas, solo sé algo de futbol, casi nada de beisbol, y todo sobre las pelotitas esas de cristal…o las canicas.
Lo que debo relucir es que cuando empezaste a publicar tus libros de ajedrez, por esos meses yo recién estaba anunciando mi llegada…primero llorando y después contento porque tal oferta del creador, pues, fue difícil de rechazar ya que por acá, en el mundo en el que respiramos, el amor tiene otro sabor. Bueno, no quiero expandirme más, asi que gratos saludos,
Fidel Guerra.