André Romylov
Poeta adicto al portal
No podía dejar de escribir esta noche
Lluvia de estrellas, pálida luna
Refugiando sonrisas tras la silueta
De un coqueto arbusto bailarín
Mientras, un par de tercas lágrimas
Intentaban nuevamente deducir
que el cariño aún en mí se vestía de sol
¡Oh Mujer!
Cómo has engañado a mi retina
Seduciéndola con cuerdas de amor desafinadas
Sirena de piedra, anhelado dulce coral
Tu mágico canto aún recoge los latidos
de esa estrecha mirada sencilla de galán
Esperaba impaciente aquel sabio
Sentado como una hoja profunda y destemplada
Tantos días invadieron mi frágil alma
Con sangre de luz de tus ojos drogados
Tan sólo soñaba con hundir mis besos en sus labios
dormir con un angel, rendirme y decirle
Cuánto realmente era lo que la necesitaba
Estoy zurciendo rebeldes historias
Navegando en el jardín de tus palabras
Aun te quiero, somos agua y fuego
Dame de beber todas tus sonrisas derramadas
Mitad mujer, otras veces…mi niña mimada
Lluvia de estrellas, pálida luna
Refugiando sonrisas tras la silueta
De un coqueto arbusto bailarín
Mientras, un par de tercas lágrimas
Intentaban nuevamente deducir
que el cariño aún en mí se vestía de sol
¡Oh Mujer!
Cómo has engañado a mi retina
Seduciéndola con cuerdas de amor desafinadas
Sirena de piedra, anhelado dulce coral
Tu mágico canto aún recoge los latidos
de esa estrecha mirada sencilla de galán
Esperaba impaciente aquel sabio
Sentado como una hoja profunda y destemplada
Tantos días invadieron mi frágil alma
Con sangre de luz de tus ojos drogados
Tan sólo soñaba con hundir mis besos en sus labios
dormir con un angel, rendirme y decirle
Cuánto realmente era lo que la necesitaba
Estoy zurciendo rebeldes historias
Navegando en el jardín de tus palabras
Aun te quiero, somos agua y fuego
Dame de beber todas tus sonrisas derramadas
Mitad mujer, otras veces…mi niña mimada