No apto para fanáticos.

dragon_ecu

Esporádico permanente
ADVERTENCIA: No apto para fanáticos.

Se pensó someramente un rato,
mientras buscaba que poner en su plato,
en los tiempos de escasez extrema,
es mejor unirse bajo un mismo lema.

Bien podría trabajar más y gastar menos,
ahorrar lo superfluo controlar los anhelos,
competir con uno mismo en lugar de otros,
siendo mejor compartir entre nosotros.

Pero de pronto noto cómo surge una duda,
qué pasa si de entre el grupo uno no ayuda,
ese ser que con cualquier pretexto evita dar su aporte,
esperando frescamente que entre todos se le soporte.

O bien ocurre que alguno tenga real necesidad,
de una ración mayor que el resto de la comunidad,
toca entonces que unos pocos laboren adicional,
para sostener a otros pocos de una seccional.

Dónde se fue entonces el ideal de igualdad.
Se fue por el caño toda intención de equidad.
Se aparecen de pronto nuevos privilegios.
Para unos sobrecarga y para otros egregios.

Y encima se asoman por la esquina del resquicio,
los burócratas controladores con amenazas de juicio.
Que si no cumplo cabal y feliz las órdenes impuestas,
el sistema generoso me encierra tras pesadas puertas.

Si bien quisiera yo poder trabajar a mi antojo,
producir lo que guste sin que medie el enojo.
Aceptando claro está que solo recibiré,
la proporción en base a lo que trabajé.

Que el resultado que reciba al final sea…
ni más ni menos que lo que uno desea.
Que si necesito tanto, más y mucho,
entonces con más empeño yo lucho.

Que el trabajo no es afrenta ni insulto,
ni guerra ni pena que deba indulto.
Es un medio para lograr con mis manos,
lo que busco, deseo, y hasta compartamos.

Lógico entonces las diferencias aparecen.
Mientras unos caen otros crecen y crecen.
Pero esto no es relación directa,
al esfuerzo que cada uno inyecta.

Hay gente con genio para negociar.
Así como otros hábiles para labrar.
Unos hincarán en el campo el arado,
otros llevarán los frutos al mercado.

Es que al final el resultado no lo da la fuerza,
por más que lo estire, enrede, analice o tuerza.
La clave es saber aprovechar cada recurso,
para mantenerse uno y el bien en uso.

Sostenibilidad creo le llaman,
economistas que se ufanan,
buscando entender cómo logra el bienestar,
mientras producen nada y se dedican a gastar.

Y no falta por allí el político audaz,
ágil de mente y de carácter rapaz.
Que te recita sus ideas al dedillo,
mientras ansioso tantea tu bolsillo.

No faltan también los fatalistas,
que gritan cientos y miles de pistas,
del final terrible que cada vez es más cercano…
sea del mundo, del país, la economía o el humano.

Mientras para mis adentros pienso,
que este mundo ya soportó intenso.
Cuatro extinciones globales,
y sigue girando con sus males.

Pero de los que más uno debe tener visión,
es de quienes te anuncian próspera revolución.
Sin decirte lo que ocurre en cada cambio funcional.
Que es despojo, abuso, robo brutal vestido de legal.

Y eso sin mencionar la revolución en la magistratura,
donde de la nada asoman nuevas formas de cara dura.
Que te prometen libertad y justicia,
y te brindan tan solo impudicia.

Me cuido yo de ideologías y de dogmas,
con diccionarios trucados y raras formas.
Aquellos que te pintan solo dos caminos a elección…
o conmigo gritas a favor o serás enemigo sin perdón.

De los anarquistas y su democracia directa al votar,
que bien sirve para decenas y tal vez un centenar.
Pero llegado al millar más problemas trae su actividad,
ya llegados al callejón les toca imponer representatividad.

Si tan solo se leen, obras de ideas naufragadas,
se tendrá un futuro asegurado por las hadas.
Lo más necio es repetir los errores del pasado,
y fingir no entender el porqué se ha fracasado.

De nada sirven los discursos por cambiar el sistema.
Como si solo una ideología es la solución al problema.
No se cambia por decreto, o por la fuerza de las armas.
Bastaría dar libertad, a la conciencia y voluntad de las almas.

De quien se piensa poderoso en superlativo,
tengo cuidado de no volverme su objetivo.
No es tanto su poder que intente demostrarlo.
Que no dispongo de tiempo para desperdiciarlo.

Que de Hubris en su síndrome,
no se asome pues el epítome,
resumido en un corto discurso,
de ocho horas y media el abuso.

Asoman algunos con unas ideas grandotas como globos.
Se dicen politólogos, geólogos, psicólogos o sociólogos.
Mezclan y desdoblan las ciencias soltando su runrún,
cuando se nota que falta y mucho el sentido común.

Y ni hablar de los defensores a ultranza,
de ideologías brotadas de la panza.
De pensadores profundos de todo lo bueno,
mientras cómodos vivían del trabajo ajeno.

No digan que para tener soberanía,
se debe recurrir a matar la economía.
Que para lograr total y plena felicidad,
se deba producir tan solo mendicidad.

Aquellos que critican de infelices a los afortunados,
que a los desventurados prometen verdes prados.
Futuro que lograrán con lo despojado al grupo odiado.
Pero al rato toman para sí todo cuanto han recaudado.

Dicen que para lograr una humanidad saludable y próspera,
el camino es cambiar el sistema, la economía y la biósfera.
Confunden pues el estado con el gobierno y con el gobernante,
como si la causa fuera el sillón de mando y no el sentado tunante.

Hay mucho otras formas de tonterías que se aparecen,
pero es tan tarde la hora y los ojos se adormecen.
Además al final debo de confesar que estoy cansado,
de exponer esto que en mi humanidad se ha afincado.

Otra vez será que nos volvamos a sentar,
a reír un poco, a meditar y hasta razonar.
Este absurdo mundo que nos rodea de locura…
prefiero por ahora... volverme loco de ternura.

Un abrazo a todos.


Mashup - staying alive in the wall.

(Basado en la lectura: https://revolucionobarbarie.wordpre...stado-y-la-construccion-del-estado-sovietico/ )
 
Última edición:
ADVERTENCIA: No apto para fanáticos.

Se pensó someramente un rato,
mientras buscaba que poner en su plato,
en los tiempos de escasez extrema,
es mejor unirse bajo un mismo lema.

Bien podría trabajar más y gastar menos,
ahorrar lo superfluo controlar los anhelos,
competir con uno mismo en lugar de otros,
siendo mejor compartir entre nosotros.

Pero de pronto noto cómo surge una duda,
qué pasa si de entre el grupo uno no ayuda,
ese ser que con cualquier pretexto evita dar su aporte,
esperando frescamente que entre todos se le soporte.

O bien ocurre que alguno tenga real necesidad,
de una ración mayor que el resto de la comunidad,
toca entonces que unos pocos laboren adicional,
para sostener a otros pocos de una seccional.

Dónde se fue entonces el ideal de igualdad.
Se fue por el caño toda intención de equidad.
Se aparecen de pronto nuevos privilegios.
Para unos sobrecarga y para otros egregios.

Y encima se asoman por la esquina del resquicio,
los burócratas controladores con amenazas de juicio.
Que si no cumplo cabal y feliz las órdenes impuestas,
el sistema generoso me encierra tras pesadas puertas.

Si bien quisiera yo poder trabajar a mi antojo,
producir lo que guste sin que medie el enojo.
Aceptando claro está que solo recibiré,
la proporción en base a lo que trabajé.

Que el resultado que reciba al final sea…
ni más ni menos que lo que uno desea.
Que si necesito tanto, más y mucho,
entonces con más empeño yo lucho.

Que el trabajo no es afrenta ni insulto,
ni guerra ni pena que deba indulto.
Es un medio para lograr con mis manos,
lo que busco, deseo, y hasta compartamos.

Lógico entonces las diferencias aparecen.
Mientras unos caen otros crecen y crecen.
Pero esto no es relación directa,
al esfuerzo que cada uno inyecta.

Hay gente con genio para negociar.
Así como otros hábiles para labrar.
Unos hincarán en el campo el arado,
otros llevarán los frutos al mercado.

Es que al final el resultado no lo da la fuerza,
por más que lo estire, enrede, analice o tuerza.
La clave es saber aprovechar cada recurso,
para mantenerse uno y el bien en uso.

Sostenibilidad creo le llaman,
economistas que se ufanan,
buscando entender cómo logra el bienestar,
mientras producen nada y se dedican a gastar.

Y no falta por allí el político audaz,
ágil de mente y de carácter rapaz.
Que te recita sus ideas al dedillo,
mientras ansioso tantea tu bolsillo.

No faltan también los fatalistas,
que gritan cientos y miles de pistas,
del final terrible que cada vez es más cercano…
sea del mundo, del país, la economía o el humano.

Mientras para mis adentros pienso,
que este mundo ya soportó intenso.
Cuatro extinciones globales,
y sigue girando con sus males.

Pero de los que más uno debe tener visión,
es de quienes te anuncian próspera revolución.
Sin decirte lo que ocurre en cada cambio funcional.
Que es despojo, abuso, robo brutal vestido de legal.

Y eso sin mencionar la revolución en la magistratura,
donde de la nada asoman nuevas formas de cara dura.
Que te prometen libertad y justicia,
y te brindan tan solo impudicia.

Me cuido yo de ideologías y de dogmas,
con diccionarios trucados y raras formas.
Aquellos que te pintan solo dos caminos a elección…
o conmigo gritas a favor o serás enemigo sin perdón.

De los anarquistas y su democracia directa al votar,
que bien sirve para decenas y tal vez un centenar.
Pero llegado al millar más problemas trae su actividad,
ya llegados al callejón les toca imponer representatividad.

De quien se piensa poderoso en superlativo,
tengo cuidado de no volverme su objetivo.
No es tanto su poder que intente demostrarlo.
Que no dispongo de tiempo para desperdiciarlo.

Que de Hubris en su síndrome,
no se asome pues el epítome,
resumido en un corto discurso,
de ocho horas y media el abuso.

Asoman algunos con unas ideas grandotas como globos.
Se dicen politólogos, geólogos, psicólogos o sociólogos.
Mezclan y desdoblan las ciencias soltando su runrún,
cuando se nota que falta y mucho el sentido común.

Y ni hablar de los defensores a ultranza,
de ideologías brotadas de la panza.
De pensadores profundos de todo lo bueno,
mientras cómodos vivían del trabajo ajeno.

No digan que para tener soberanía,
se debe recurrir a matar la economía.
Que para lograr total y plena felicidad,
se deba producir tan solo mendicidad.

Aquellos que critican de infelices a los afortunados,
que a los desventurados prometen verdes prados.
Futuro que lograrán con lo despojado al grupo odiado.
Pero al rato toman para sí todo cuanto han recaudado.

Dicen que para lograr una humanidad saludable y próspera,
el camino es cambiar el sistema, la economía y la biósfera.
Confunden pues el estado con el gobierno y con el gobernante,
como si la causa fuera el sillón de mando y no el sentado tunante.

Hay mucho otras formas de tonterías que se aparecen,
pero es tan tarde la hora y los ojos se adormecen.
Además al final debo de confesar que estoy cansado,
de exponer esto que en mi humanidad se ha afincado.

Otra vez será que nos volvamos a sentar,
a reír un poco, a meditar y hasta razonar.
Este absurdo mundo que nos rodea de locura…
prefiero por ahora... volverme loco de ternura.

Un abrazo a todos.


Verdades como puños las que arrojas en cada verso.
Me ha encantado tu poema.
Un saludo y un abrazo.
 
ADVERTENCIA: No apto para fanáticos.

Se pensó someramente un rato,
mientras buscaba que poner en su plato,
en los tiempos de escasez extrema,
es mejor unirse bajo un mismo lema.

Bien podría trabajar más y gastar menos,
ahorrar lo superfluo controlar los anhelos,
competir con uno mismo en lugar de otros,
siendo mejor compartir entre nosotros.

Pero de pronto noto cómo surge una duda,
qué pasa si de entre el grupo uno no ayuda,
ese ser que con cualquier pretexto evita dar su aporte,
esperando frescamente que entre todos se le soporte.

O bien ocurre que alguno tenga real necesidad,
de una ración mayor que el resto de la comunidad,
toca entonces que unos pocos laboren adicional,
para sostener a otros pocos de una seccional.

Dónde se fue entonces el ideal de igualdad.
Se fue por el caño toda intención de equidad.
Se aparecen de pronto nuevos privilegios.
Para unos sobrecarga y para otros egregios.

Y encima se asoman por la esquina del resquicio,
los burócratas controladores con amenazas de juicio.
Que si no cumplo cabal y feliz las órdenes impuestas,
el sistema generoso me encierra tras pesadas puertas.

Si bien quisiera yo poder trabajar a mi antojo,
producir lo que guste sin que medie el enojo.
Aceptando claro está que solo recibiré,
la proporción en base a lo que trabajé.

Que el resultado que reciba al final sea…
ni más ni menos que lo que uno desea.
Que si necesito tanto, más y mucho,
entonces con más empeño yo lucho.

Que el trabajo no es afrenta ni insulto,
ni guerra ni pena que deba indulto.
Es un medio para lograr con mis manos,
lo que busco, deseo, y hasta compartamos.

Lógico entonces las diferencias aparecen.
Mientras unos caen otros crecen y crecen.
Pero esto no es relación directa,
al esfuerzo que cada uno inyecta.

Hay gente con genio para negociar.
Así como otros hábiles para labrar.
Unos hincarán en el campo el arado,
otros llevarán los frutos al mercado.

Es que al final el resultado no lo da la fuerza,
por más que lo estire, enrede, analice o tuerza.
La clave es saber aprovechar cada recurso,
para mantenerse uno y el bien en uso.

Sostenibilidad creo le llaman,
economistas que se ufanan,
buscando entender cómo logra el bienestar,
mientras producen nada y se dedican a gastar.

Y no falta por allí el político audaz,
ágil de mente y de carácter rapaz.
Que te recita sus ideas al dedillo,
mientras ansioso tantea tu bolsillo.

No faltan también los fatalistas,
que gritan cientos y miles de pistas,
del final terrible que cada vez es más cercano…
sea del mundo, del país, la economía o el humano.

Mientras para mis adentros pienso,
que este mundo ya soportó intenso.
Cuatro extinciones globales,
y sigue girando con sus males.

Pero de los que más uno debe tener visión,
es de quienes te anuncian próspera revolución.
Sin decirte lo que ocurre en cada cambio funcional.
Que es despojo, abuso, robo brutal vestido de legal.

Y eso sin mencionar la revolución en la magistratura,
donde de la nada asoman nuevas formas de cara dura.
Que te prometen libertad y justicia,
y te brindan tan solo impudicia.

Me cuido yo de ideologías y de dogmas,
con diccionarios trucados y raras formas.
Aquellos que te pintan solo dos caminos a elección…
o conmigo gritas a favor o serás enemigo sin perdón.

De los anarquistas y su democracia directa al votar,
que bien sirve para decenas y tal vez un centenar.
Pero llegado al millar más problemas trae su actividad,
ya llegados al callejón les toca imponer representatividad.

De quien se piensa poderoso en superlativo,
tengo cuidado de no volverme su objetivo.
No es tanto su poder que intente demostrarlo.
Que no dispongo de tiempo para desperdiciarlo.

Que de Hubris en su síndrome,
no se asome pues el epítome,
resumido en un corto discurso,
de ocho horas y media el abuso.

Asoman algunos con unas ideas grandotas como globos.
Se dicen politólogos, geólogos, psicólogos o sociólogos.
Mezclan y desdoblan las ciencias soltando su runrún,
cuando se nota que falta y mucho el sentido común.

Y ni hablar de los defensores a ultranza,
de ideologías brotadas de la panza.
De pensadores profundos de todo lo bueno,
mientras cómodos vivían del trabajo ajeno.

No digan que para tener soberanía,
se debe recurrir a matar la economía.
Que para lograr total y plena felicidad,
se deba producir tan solo mendicidad.

Aquellos que critican de infelices a los afortunados,
que a los desventurados prometen verdes prados.
Futuro que lograrán con lo despojado al grupo odiado.
Pero al rato toman para sí todo cuanto han recaudado.

Dicen que para lograr una humanidad saludable y próspera,
el camino es cambiar el sistema, la economía y la biósfera.
Confunden pues el estado con el gobierno y con el gobernante,
como si la causa fuera el sillón de mando y no el sentado tunante.

Hay mucho otras formas de tonterías que se aparecen,
pero es tan tarde la hora y los ojos se adormecen.
Además al final debo de confesar que estoy cansado,
de exponer esto que en mi humanidad se ha afincado.

Otra vez será que nos volvamos a sentar,
a reír un poco, a meditar y hasta razonar.
Este absurdo mundo que nos rodea de locura…
prefiero por ahora... volverme loco de ternura.

Un abrazo a todos.





ME impresiona el nivel de consciencia desplegado en este poema, soy de Venezuela y lo sentí tan de mí país, tan de mi realidad, wow de verdad gracias, muchas gracias impresionante mensaje me hace ver que la humanidad no solo tuya si no de todos se está afinando un poco más y gracias a obras como esta podemos ver cuales son las realidades qe nos conectan como humanos.
 
Unos versos exquisitos, pero, el fondo acomodado por revolucionarios que quizás nos han fallado, triste muy triste. La revolución de la raza frente aquellos que la necesitan como servidumbres no pertenece a revolucionarios que traicionan o no cumplen. Pero es tan necesaria tan imprescindible bajo mi humilde opinión.
 
Carnavalero, gracias por tan sentido comentario.

Se nota por tus palabras que tienes ideales humanistas, más allá de ideales políticos.

En la vida sería ideal guiarnos por los valores de vida en familia y en comunidad:

El respeto a todo ser y condición. E incluso de aquellos que nos sirven de alimento (estaría mal matar a una gallina solo para comernos los huevos que todavía no ha puesto).

La dedicación de nuestro tiempo a los que necesitan compañía. Incluso de aquellos que nos hicieron daño, o que nos guardan rencor gratuito (ya sea que tengamos o no culpa o responsabilidad alguna).

La solidaridad temporal con el desprotegido. Que es necesario ayudarlo a levantarse y se vuelva autosuficiente (que volverlo una carga lo hace inútil y mata su orgullo).

La responsabilidad por el bienestar propio y de la comunidad. En ese orden, pues dedicar toda nuestra responsabilidad a la comunidad nos lleva a descuidarnos (y caer en desprotección).​

Mientras tomemos prioridad en estas, cualquier ideólogo, o político en campaña, difícilmente nos tomará el pelo.

Saludos cordiales Carnavalero.
 
Última edición:
Bien dicho Dragón Poeta, las cosas se disfrutan diferente si proceden del sudor de el de enfrente, lo malo es que nosotros somos ese "de enfrente", y con esto no digo que ya no mamen ... pero que no se cuelguen. Buenos versos, saludos amigo.
 
Poeta me quedo con la séptima estrofa...obtener según esfuerzo pero partiendo de las mismas oportunidades y ser solidario con aquel que por algún motivo ( enfermedad,por ejemplo) no pueda laborar.Pero la realidad,aunque sea lamentable decirlo, se esconde en una conversación matenida con un hombre sin hogar y que tuve cuando era adolescente( hace mucho tiempo..jeje).Y fue la siguiente.... el Estado niñaaaa...el estado es una cajita de fósforo.En la tapa superior está el que manda,en la inferior el que se opone y en el centro el pueblo.Cuando se encienden los fósforos, él opositor pasa a la tapa superior y el que manda a la inferior....el pueblo sigue estando en el mismo sitio...lamentable pero cierto.Un saludo y bravo por la reflexión compartida.Saludos.
 
Excelente resumen en el reflejo que nos das del estado de la humanidad y en el que me quedo definitivamente con el cierre.

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ADVERTENCIA: No apto para fanáticos.

Se pensó someramente un rato,
mientras buscaba que poner en su plato,
en los tiempos de escasez extrema,
es mejor unirse bajo un mismo lema.

Bien podría trabajar más y gastar menos,
ahorrar lo superfluo controlar los anhelos,
competir con uno mismo en lugar de otros,
siendo mejor compartir entre nosotros.

Pero de pronto noto cómo surge una duda,
qué pasa si de entre el grupo uno no ayuda,
ese ser que con cualquier pretexto evita dar su aporte,
esperando frescamente que entre todos se le soporte.

O bien ocurre que alguno tenga real necesidad,
de una ración mayor que el resto de la comunidad,
toca entonces que unos pocos laboren adicional,
para sostener a otros pocos de una seccional.

Dónde se fue entonces el ideal de igualdad.
Se fue por el caño toda intención de equidad.
Se aparecen de pronto nuevos privilegios.
Para unos sobrecarga y para otros egregios.

Y encima se asoman por la esquina del resquicio,
los burócratas controladores con amenazas de juicio.
Que si no cumplo cabal y feliz las órdenes impuestas,
el sistema generoso me encierra tras pesadas puertas.

Si bien quisiera yo poder trabajar a mi antojo,
producir lo que guste sin que medie el enojo.
Aceptando claro está que solo recibiré,
la proporción en base a lo que trabajé.

Que el resultado que reciba al final sea…
ni más ni menos que lo que uno desea.
Que si necesito tanto, más y mucho,
entonces con más empeño yo lucho.

Que el trabajo no es afrenta ni insulto,
ni guerra ni pena que deba indulto.
Es un medio para lograr con mis manos,
lo que busco, deseo, y hasta compartamos.

Lógico entonces las diferencias aparecen.
Mientras unos caen otros crecen y crecen.
Pero esto no es relación directa,
al esfuerzo que cada uno inyecta.

Hay gente con genio para negociar.
Así como otros hábiles para labrar.
Unos hincarán en el campo el arado,
otros llevarán los frutos al mercado.

Es que al final el resultado no lo da la fuerza,
por más que lo estire, enrede, analice o tuerza.
La clave es saber aprovechar cada recurso,
para mantenerse uno y el bien en uso.

Sostenibilidad creo le llaman,
economistas que se ufanan,
buscando entender cómo logra el bienestar,
mientras producen nada y se dedican a gastar.

Y no falta por allí el político audaz,
ágil de mente y de carácter rapaz.
Que te recita sus ideas al dedillo,
mientras ansioso tantea tu bolsillo.

No faltan también los fatalistas,
que gritan cientos y miles de pistas,
del final terrible que cada vez es más cercano…
sea del mundo, del país, la economía o el humano.

Mientras para mis adentros pienso,
que este mundo ya soportó intenso.
Cuatro extinciones globales,
y sigue girando con sus males.

Pero de los que más uno debe tener visión,
es de quienes te anuncian próspera revolución.
Sin decirte lo que ocurre en cada cambio funcional.
Que es despojo, abuso, robo brutal vestido de legal.

Y eso sin mencionar la revolución en la magistratura,
donde de la nada asoman nuevas formas de cara dura.
Que te prometen libertad y justicia,
y te brindan tan solo impudicia.

Me cuido yo de ideologías y de dogmas,
con diccionarios trucados y raras formas.
Aquellos que te pintan solo dos caminos a elección…
o conmigo gritas a favor o serás enemigo sin perdón.

De los anarquistas y su democracia directa al votar,
que bien sirve para decenas y tal vez un centenar.
Pero llegado al millar más problemas trae su actividad,
ya llegados al callejón les toca imponer representatividad.

Si tan solo se leen, obras de ideas naufragadas,
se tendrá un futuro asegurado por las hadas.
Lo más necio es repetir los errores del pasado,
y fingir no entender el porqué se ha fracasado.

De nada sirven los discursos por cambiar el sistema.
Como si solo una ideología es la solución al problema.
No se cambia por decreto, o por la fuerza de las armas.
Bastaría dar libertad, a la conciencia y voluntad de las almas.

De quien se piensa poderoso en superlativo,
tengo cuidado de no volverme su objetivo.
No es tanto su poder que intente demostrarlo.
Que no dispongo de tiempo para desperdiciarlo.

Que de Hubris en su síndrome,
no se asome pues el epítome,
resumido en un corto discurso,
de ocho horas y media el abuso.

Asoman algunos con unas ideas grandotas como globos.
Se dicen politólogos, geólogos, psicólogos o sociólogos.
Mezclan y desdoblan las ciencias soltando su runrún,
cuando se nota que falta y mucho el sentido común.

Y ni hablar de los defensores a ultranza,
de ideologías brotadas de la panza.
De pensadores profundos de todo lo bueno,
mientras cómodos vivían del trabajo ajeno.

No digan que para tener soberanía,
se debe recurrir a matar la economía.
Que para lograr total y plena felicidad,
se deba producir tan solo mendicidad.

Aquellos que critican de infelices a los afortunados,
que a los desventurados prometen verdes prados.
Futuro que lograrán con lo despojado al grupo odiado.
Pero al rato toman para sí todo cuanto han recaudado.

Dicen que para lograr una humanidad saludable y próspera,
el camino es cambiar el sistema, la economía y la biósfera.
Confunden pues el estado con el gobierno y con el gobernante,
como si la causa fuera el sillón de mando y no el sentado tunante.

Hay mucho otras formas de tonterías que se aparecen,
pero es tan tarde la hora y los ojos se adormecen.
Además al final debo de confesar que estoy cansado,
de exponer esto que en mi humanidad se ha afincado.

Otra vez será que nos volvamos a sentar,
a reír un poco, a meditar y hasta razonar.
Este absurdo mundo que nos rodea de locura…
prefiero por ahora... volverme loco de ternura.

Un abrazo a todos.


Mashup - staying alive in the wall.

(Basado en la lectura: https://revolucionobarbarie.wordpre...stado-y-la-construccion-del-estado-sovietico/ )



Verdades amigo, de este mundo bipolar....Un gran abrazo!....Buenas tus observaciones!!!
 
Poeta me quedo con la séptima estrofa...obtener según esfuerzo pero partiendo de las mismas oportunidades y ser solidario con aquel que por algún motivo ( enfermedad,por ejemplo) no pueda laborar.Pero la realidad,aunque sea lamentable decirlo, se esconde en una conversación matenida con un hombre sin hogar y que tuve cuando era adolescente( hace mucho tiempo..jeje).Y fue la siguiente.... el Estado niñaaaa...el estado es una cajita de fósforo.En la tapa superior está el que manda,en la inferior el que se opone y en el centro el pueblo.Cuando se encienden los fósforos, él opositor pasa a la tapa superior y el que manda a la inferior....el pueblo sigue estando en el mismo sitio...lamentable pero cierto.Un saludo y bravo por la reflexión compartida.Saludos.

Gracias Damari por tu presencia en este rincón.
 
Verdades amigo, de este mundo bipolar....Un gran abrazo!....Buenas tus observaciones!!!

El problema no es el carro... es el chofer.
El problema no es el gobierno... es el gobernante.
El problema no el mundo bipolar... todos podemos cambiar de parecer en cualquier momento.
El problema es que nos quieren imponer por la fuerza,algo que deber ser de libre elección... y remoción.

Saludos calurosos Marisol... y mucha fuerza a tu hermosa Venezuela.
 
... si apto para ingénuos, inocentes, ignorantes o hipócritas;
colmado de Falacias retóricas y falseada imparcialidad,
Apologética encubierta del Sistema Neoliberal vigente, al deducirse que "... el Mundo absurdo que nos rodea ..."
hay que resignarse y aceptarlo como un Mal menor o quizás el único real y posible,
lo cual excluye a cualquier otro posible Sistema y a los que se trata de desacreditar y desprestigiar;
enfín, todo un montaje teatral y propagandístico, digno de los Proxénetas capitalistas, estadistas y religiosos
que pululan en este Mundo y polucionan a mentes incautas o con pocos conocimientos de causa.

PS. como por ejemplo el silenciar y tratar de ignorar que el Neoliberalismo está
expoliando y esquilmando a la Madre Tierra,
contaminando y destruyendo el Medio ambiente
y exterminando a todo Ser viviente,
vaya un Sistema, un presente y un futuro !!!
 
Última edición:
... si apto para ingénuos, inocentes, ignorantes o hipócritas;
colmado de Falacias retóricas y falseada imparcialidad,
Apologética encubierta del Sistema Neoliberal vigente, al deducirse que "... el Mundo absurdo que nos rodea ..."
hay que resignarse y aceptarlo como un Mal menor o quizás el único real y posible,
lo cual excluye a cualquier otro posible Sistema y a los que se trata de desacreditar y desprestigiar;
enfín, todo un montaje teatral y propagandístico, digno de los Proxénetas capitalistas, estadistas y religiosos
que pululan en este Mundo y polucionan a mentes incautas o con pocos conocimientos de causa.
Gracias Cherios por servir como ejemplo del fanatismo.
 

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