Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
No hay nada que celebrar,
ni tus besos entre bostezos,
madrugadores y frescos,
ni las risas como niños
entrelazadas las manos
mirandonos a los ojos,
ni los sueños mezclados
con abrazos húmedos
en noches como ríos.
No hay nada que celebrar,
ni tus palabras sedantes
durmiendo mi miedo,
ni mis versos de pájaro
batiendo sus alas
sobre tus silencios,
ni tu piel creciendo en mi boca
como una raiz de nube.
No, no hay nada que celebrar,
solo nos queda vivir todo a tope
porque el final siempre es triste.
ni tus besos entre bostezos,
madrugadores y frescos,
ni las risas como niños
entrelazadas las manos
mirandonos a los ojos,
ni los sueños mezclados
con abrazos húmedos
en noches como ríos.
No hay nada que celebrar,
ni tus palabras sedantes
durmiendo mi miedo,
ni mis versos de pájaro
batiendo sus alas
sobre tus silencios,
ni tu piel creciendo en mi boca
como una raiz de nube.
No, no hay nada que celebrar,
solo nos queda vivir todo a tope
porque el final siempre es triste.
Última edición: