Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Que dulces tus palabras
para decirme adiós
y que amarga tu mirada
esquivando la mía,
no llovía aquel día,
hubiera sido más poético
pero allí no había poesía,
los árboles desnudos,
el cielo sin brillo
y tus ojos
que lo decían todo
o sea nada.
Me regalaste una despedida
envuelta en tu risa
y yo bese tus labios
sabiendo que era
el último beso
que te daba.
para decirme adiós
y que amarga tu mirada
esquivando la mía,
no llovía aquel día,
hubiera sido más poético
pero allí no había poesía,
los árboles desnudos,
el cielo sin brillo
y tus ojos
que lo decían todo
o sea nada.
Me regalaste una despedida
envuelta en tu risa
y yo bese tus labios
sabiendo que era
el último beso
que te daba.