Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
La invitación a la cena, no me sorprendió pero si me hizo una gran ilusión. Siempre estábamos juntos por razón de trabajo con mil problemas que solventar y acaloradamente a veces discutir pero realmente era interesante nuestro hacer y deshacer.
Aquella mañana decidió que conducía él y fuimos veloces.
Las reuniones del día dieron frutos insospechados y al caer el medio día me invitó a cenar quedando muy claro que no era cena de trabajo...
Vino a recogerme a las 9 de la noche, estábamos raros...El se reía por todo y yo me sentía encantada.
Fue algo bonito, música y una deliciosa cena vegetariana donde las exquisiteces eran las protagonistas.
Después fuimos a una sala de fiestas y bailamos hasta el amanecer.
No se habló de trabajo...
Rosario de Cuenca Esteban
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