lesmo
Poeta veterano en el portal
No tardes, apresura tu llegada,
que me duelen los ojos del estío,
aplaca con tu brisa todo el brío
del resol y su ardiente llamarada.
Me quema con su blanco la encalada
muralla del cortijo y el sombrío
remanso de la mimbre en el bajío
apenas me sirvió de casi nada.
Acude suavemente a los ramajes
y pinta con tus ocres los paisajes
que dejan a mi voz enmudecida.
No tardes que el verano ya me pesa
y todo se ha agostado en la dehesa
muriéndose de sed ...¡como mi vida!
que me duelen los ojos del estío,
aplaca con tu brisa todo el brío
del resol y su ardiente llamarada.
Me quema con su blanco la encalada
muralla del cortijo y el sombrío
remanso de la mimbre en el bajío
apenas me sirvió de casi nada.
Acude suavemente a los ramajes
y pinta con tus ocres los paisajes
que dejan a mi voz enmudecida.
No tardes que el verano ya me pesa
y todo se ha agostado en la dehesa
muriéndose de sed ...¡como mi vida!