Mike Flores
Poeta recién llegado
Me enamore de tu sonrisa, esa linea curvilínea que emanaba un toque de calma y tranquilidad.
Me enamore de tu intelecto, esa increíble capacidad de aprender de todos y de todo.
Me enamore de tu sosiego, tu capacidad de darle calma a los momentos de intranquilidad.
Me enamore de tus defectos, esos pequeños monstruos necios, tercos y testarudos que no dejaban de respingarme.
Me enamore de tus virtudes, esos angelitos que me llenaban de dicha al hablarte, escucharte y mirarte.
Yo me acercaba mientras tu me alejabas.
Yo te esperaba, mientras tu te ocupabas.
Yo te escuchaba, mientras te me gritabas.
Te observaba mientras tu me esquivabas.
Cada palabra registrada en mi mente eran cuchillos que me atravesaban.
Un día me dijiste, no te preocupes por mi, no es necesario.
Tanto fue mi cariño y aceptación que decidí hacerlo.
Y estudie e investigue como dejar de preocuparme a alguien que quieres.
Como dejar de preocuparme de a quien mas anhelas, a quien tu esperas,
dejar de preocuparte de la persona que mas esperabas ver.
Palabras con sentido para ti, eran bombas para mi lógica,
deja de preocuparte por mi, no es necesario, recalcaste...!!
no es requerido, y fijaste con puedo resolverlo yo sola.
Me dieron el empuje que necesitaba ante mi tan terca decisión de no hacerlo.
La decisión fue difícil, mi razón se negaba a hacerlo
mi conciencia me dictaba no intentarlo, pero mi corazón al recordar tu sonrisa
tomo la fuerza para sentenciarle a mi razón y mi lógica el dejar de preocuparme por ti, e increíblemente el resultado fue el esperado, lo logre después de varios intentos fallidos y muchos días sin dormir queriendo no hacerlo dictándome y resistiéndome a dejar de preocuparme, al final lo único que hice fue que dejara todo aquello que tan hermosamente me había guiado a ti. Deje de interesarme en tu intelecto y deje de interesarme en tu sosiego, deje de interesarme en tus defectos, en tus virtudes.
Fue difícil responder cuando me preguntaste por que no eres el mismo.
Pero la respuesta tu la estableciste. Dejaste de interesarme, he ahí el resultado para dejar de preocuparme.
Me enamore de tu intelecto, esa increíble capacidad de aprender de todos y de todo.
Me enamore de tu sosiego, tu capacidad de darle calma a los momentos de intranquilidad.
Me enamore de tus defectos, esos pequeños monstruos necios, tercos y testarudos que no dejaban de respingarme.
Me enamore de tus virtudes, esos angelitos que me llenaban de dicha al hablarte, escucharte y mirarte.
Yo me acercaba mientras tu me alejabas.
Yo te esperaba, mientras tu te ocupabas.
Yo te escuchaba, mientras te me gritabas.
Te observaba mientras tu me esquivabas.
Cada palabra registrada en mi mente eran cuchillos que me atravesaban.
Un día me dijiste, no te preocupes por mi, no es necesario.
Tanto fue mi cariño y aceptación que decidí hacerlo.
Y estudie e investigue como dejar de preocuparme a alguien que quieres.
Como dejar de preocuparme de a quien mas anhelas, a quien tu esperas,
dejar de preocuparte de la persona que mas esperabas ver.
Palabras con sentido para ti, eran bombas para mi lógica,
deja de preocuparte por mi, no es necesario, recalcaste...!!
no es requerido, y fijaste con puedo resolverlo yo sola.
Me dieron el empuje que necesitaba ante mi tan terca decisión de no hacerlo.
La decisión fue difícil, mi razón se negaba a hacerlo
mi conciencia me dictaba no intentarlo, pero mi corazón al recordar tu sonrisa
tomo la fuerza para sentenciarle a mi razón y mi lógica el dejar de preocuparme por ti, e increíblemente el resultado fue el esperado, lo logre después de varios intentos fallidos y muchos días sin dormir queriendo no hacerlo dictándome y resistiéndome a dejar de preocuparme, al final lo único que hice fue que dejara todo aquello que tan hermosamente me había guiado a ti. Deje de interesarme en tu intelecto y deje de interesarme en tu sosiego, deje de interesarme en tus defectos, en tus virtudes.
Fue difícil responder cuando me preguntaste por que no eres el mismo.
Pero la respuesta tu la estableciste. Dejaste de interesarme, he ahí el resultado para dejar de preocuparme.
Última edición: