Eratalia
Con rimas y a lo loco
La noche al día cercena
con su oscura guillotina,
para obsequiarme con sueños,
sueños de amores y risas,
me nutre y me regenera
mientras me encuentro dormida,
aunque a veces me maltrata
con extrañas pesadillas.
Pero, a menudo, Morfeo
no se presenta a la cita
y las horas se suceden
inútiles y vacías.
Tras los párpados cerrados
ven la nada mis pupilas,
la tregua reconfortante
se ha tornado mi enemiga,
lentos pasan los minutos
y la ansiedad me lastima.
Temo que el insomnio arraigue
como una savia maligna,
taimado, igual que un vampiro,
y me succione la vida.
Imploro al amanecer
que acabe con mi desdicha,
que suspenda la tortura
antes de que yo me rinda;
y a la deidad del letargo
que se muestre compasiva.
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