Viajero sonámbulo
Poeta recién llegado
La brisa fresca abanicando
las calles, aquella noche
calurosa de verano.
Tus manos suaves sujetas
a las mías. Un lucero
jugaba en tus pozos negros
Yo besaba, amarga como
el mar, una lágrima que,
como una perla, rodando
bajaba hasta tus labios.
Solo los suspiros rompían
aquel silencio.
Lagrimosos ecos
reflejos de inocentes
recuerdos.
las calles, aquella noche
calurosa de verano.
Tus manos suaves sujetas
a las mías. Un lucero
jugaba en tus pozos negros
Yo besaba, amarga como
el mar, una lágrima que,
como una perla, rodando
bajaba hasta tus labios.
Solo los suspiros rompían
aquel silencio.
Lagrimosos ecos
reflejos de inocentes
recuerdos.