musador
esperando...
Quiero en este poema
discutir un asunto de misterios:
los porqués y los cómos
de entrega en el deseo
del nombre como prenda:
la propia identidad, brizna en el viento.
El ser en la frontera,
en la flor de la vida tibio pétalo,
se muere y se renace
como flecha de anhelo
penetrando horizontes,
buscando el más allá de los encuentros.
El más allá en tus ojos
del infinito fúlgidos espejos,
en destellar de estrellas,
golondrinas en vuelo
hacia su fondo oculto
donde un brillo del agua es tu silencio.
El más allá en tu risa,
de la música el íntimo secreto,
de la luna acicate
en su pálido cielo
donde muestra los días
que las muy crueles sombras llevan presos.
El más allá en tu piel,
frontera suave a ríos del ensueño
donde corre tu sangre,
savia del desenfreno
donde ahogo mi nombre
para abrevarlo de tu grácil cuello.
El más allá en tus bríos,
vibrantes coyunturas de tu sexo,
susurro a borbotones,
cántico de tu cuerpo
en mi caudal ansioso
de irrumpir en el cauce de tu vuelo.
Es todo más allá,
más allá que se escurre entre mis dedos
de un nombre tontamente
perdido entre mis versos:
pasión que nos demuestra
que sin cesar morimos y nacemos.
discutir un asunto de misterios:
los porqués y los cómos
de entrega en el deseo
del nombre como prenda:
la propia identidad, brizna en el viento.
El ser en la frontera,
en la flor de la vida tibio pétalo,
se muere y se renace
como flecha de anhelo
penetrando horizontes,
buscando el más allá de los encuentros.
El más allá en tus ojos
del infinito fúlgidos espejos,
en destellar de estrellas,
golondrinas en vuelo
hacia su fondo oculto
donde un brillo del agua es tu silencio.
El más allá en tu risa,
de la música el íntimo secreto,
de la luna acicate
en su pálido cielo
donde muestra los días
que las muy crueles sombras llevan presos.
El más allá en tu piel,
frontera suave a ríos del ensueño
donde corre tu sangre,
savia del desenfreno
donde ahogo mi nombre
para abrevarlo de tu grácil cuello.
El más allá en tus bríos,
vibrantes coyunturas de tu sexo,
susurro a borbotones,
cántico de tu cuerpo
en mi caudal ansioso
de irrumpir en el cauce de tu vuelo.
Es todo más allá,
más allá que se escurre entre mis dedos
de un nombre tontamente
perdido entre mis versos:
pasión que nos demuestra
que sin cesar morimos y nacemos.