Hace días me puse a escribir,
quería regalarte una canción,
pero mis manos querían impedir,
la línea tenue, sin presunción.
Yo apenas sabía distinguir,
entre un verso y una oración,
me daba más por desistir,
y yo le daba un empujón.
Tuve miedo de sucumbir,
ya no sentía interacción,
comenzaba a infundir,
una extraña sensación.
Nada pude discernir,
no tenía dirección,
ya no puedo mentir,
me faltaba inspiración.
quería regalarte una canción,
pero mis manos querían impedir,
la línea tenue, sin presunción.
Yo apenas sabía distinguir,
entre un verso y una oración,
me daba más por desistir,
y yo le daba un empujón.
Tuve miedo de sucumbir,
ya no sentía interacción,
comenzaba a infundir,
una extraña sensación.
Nada pude discernir,
no tenía dirección,
ya no puedo mentir,
me faltaba inspiración.